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EL 'PAGAPOUCO'. Un paisano se limpia la cara con su pañuelo antes de entrar a hacer la compra diaria el pasado 9 de julio en un supermercado de Elvas. / ALONSO DE LA TORRE
Portugal vuelve a estar deprimido
REGIONAL

Portugal vuelve a estar deprimido

PPLL

Miércoles, 30 de julio 2008, 14:27

El redactor jefe de un periódico portugués gana cada mes de media 1.000 euros. Un colega suyo gana en España, también de media, 2.100 euros. En el supermercado Mini Preço de la cadena Día, situado a la entrada de Elvas, el pasado nueve de julio, esa melona que tanto gusta a los portugueses servir de postre rociada con un chorrito de oporto costaba 1,19 euros el kilo. La misma melona, la tarde anterior, en Cáceres, en el supermercado Maxi Día de la carretera de Miajadas, costaba diez céntimos menos: 1'09.

Portugal vuelve a estar triste. Se nota leyendo la prensa, viendo la tele, escuchando las conversaciones. «María, deja esos yogures, que son muy caros». María, que debe de tener unos 10 años, y su madre acaban de descender de un Ford Mondeo (la misma gama, 36.000 euros en Portugal, 20.000 en España a precios de 2007). Pero no parecen estar para lujos: la niña quería llevarse unos yogures Activia (2,44 euros) y la madre, ahorradora, se lo prohíbe. Si en vez de en Elvas, comprara el mismo 'pack' de cuatro en Cáceres, le habrían salido por 1,99 euros.

La crisis parece cebarse con Portugal. La situación se torna paradójica al compararse con quien uno siempre se compara: el vecino español (¿no van a compararse con Lituania!). En Portugal ganan menos, pero es más caro llenar el depósito de combustible y, según nuestros datos, hacer la cesta de la compra. Solo algún pequeño placer cotidiano como tomar café leyendo el periódico sale más barato en Portugal: 0,60 el café y 0,80 el diario. En Cáceres, Mérida, Plasencia o Badajoz, lo normal es pagar un euro por cada uno de estos placeres.

A veces, la situación económica complicada se endulza con narcóticos colectivos, con opiáceos como el fútbol. Pero en Portugal, ni por esas. Clara Ferreira Alves, columnista semanal de cabecera para miles de portugueses, escribía hace un par de meses, mirando el éxito español en la Eurocopa: «Juntos no podemos».

Pero escribía más: «Portugal es un pueblo quebrado por años de sacrificios inútiles. De privaciones y pésimos gobiernos. (...) Estamos cansados. Cansados de dificultades. En vez de trabajo colectivo, veneramos el éxito individual y el dinero de los otros. Juntos no podemos. En un tiempo de miedo, recesión y duda, el país piensa en quién va a sustituir a Scolari (exseleccionador nacional de fútbol), el hombre providencial».

La saudade vuelve a extender su manto paralizador. Pero más allá del sentimiento, el dato: en 2007, el salario mínimo portugués era de 374,70 euros y el español de 570. La pensión mínima lusa estaba en 150 euros y la española en 312,43. El sueldo medio de un director de fábrica era allí de 2.168 euros y de 4.601, aquí.

En España, la sanidad es gratuita. En Portugal, en 2007, había que pagar 2'30 euros por cada consulta en el ambulatorio, 3 euros por las urgencias ambulatorias, 6 euros por visitar las urgencias hospitalarias y 2 euros por cada radiografía (exentos de pago: niños, jubilados, parados, enfermos crónicos y diabéticos).

La prensa lusa llega cada día cargada de comparaciones odiosas. Un crítico musical se lamenta de que el Teatro Nacional San Carlos aún no haya presentado su temporada de ópera mientras los teatros españoles anuncian hace tiempo las suyas. El analista de la sección de Economía avisa de que más del 9% de la riqueza portuguesa fue generada por empresas españolas instaladas en el país.

En la sección de Sociedad se recoge el dato de que ya han nacido en el hospital de Badajoz 495 niños portugueses y que en Portugal hay 11.600 ricos y en España 168.000 (rico: persona con más de un millón de dólares en activos financieros). En Mar y Campo se denuncia que los cunicultores de la región miñota (Bragança, Vila Verde, Guimaraes) se arruinan por culpa de los criadores españoles de conejos, que tiran los precios porque reciben subvenciones.

Pan y cine

Bajan un 10% las ventas de pan y un 43% la asistencia al cine en abril de 2008 con respecto a abril de 2007. Desciende un 25% el tráfico en la autopista lisboeta IC19 y sube un 7% el tráfico de viajeros en la línea ferroviaria de Sintra. Esos datos, más o menos, se repiten en España. Pero el pesimismo melancólico luso no permite consuelo. La crisis hispana se observa como otra puñalada a Portugal: España es el mayor cliente portugués comprando el 28,4% de las exportaciones portuguesas y si la crisis se ceba con España, ¿quién va a comprar ahora lo 'Made in Portugal'?

En el Alentejo, la región limítrofe con Extremadura, saltan las alarmas. Resulta que a finales de 2007, 11.000 alentejanos trabajaban en Extremadura, fundamentalmente en la construcción. Según la Unión de Sindicatos de Portalegre, cada domingo partían decenas de furgonetas cargadas de albañiles desde nueve pueblos del distrito. «¿Qué va a pasar ahora si en Extremadura ya no se construye tanto?», se preguntan, se agobian... se deprimen.

¿Tan grave es la situación? A simple vista no lo parece. Un psicólogo del alma colectiva podría diagnosticar que estamos ante un país con tendencias depresivas indomeñables y cíclicas. Sin embargo, ciñéndonos solo al Alentejo, los datos demuestran que la vida sigue y los nubarrones son menos negros de lo que se quiere creer. El próximo mes de septiembre, tras realizar una inversión de diez millones de euros, la cadena M'AR De AR inaugura dos hoteles de lujo en Évora: Hotel da Cartuxa, que ya existía, y Palácio dos Sepúlveda.

En la región alentejana, aunque el desempleo es algo superior a la media portuguesa (8,3% frente al 7,6%), las perspectivas de empleo son positivas. Por ejemplo, en el sector aeronáutico: se construye un nuevo aeropuerto en Beja, una base aérea en Ponte de Sor para aviones contra incendios y se construirá el avión bimotor Skylander en Évora.

En turismo existen grandes proyectos de lujo en curso como L'And Vineyards en Montemor, de los grupos Lágrimas Hotels y Cunhal Sendim; el Parque Alqueva de José Roquette, que se levanta en Reguengos de Monsaraz, cerca de Villanueva del Fresno y Cheles, o la Herdade do Barrocal, del grupo Aquapura.

En agricultura, ya se cuenta con 6.000 hectáreas regadas por el embalse de Alqueva, 20.000 a punto de entrar en regadío y los proyectos auguran 110.000 hectáreas regadas en 2015. La producción de aceite también se desarrolla. Es el caso de la Quinta de São Vicente de la familia Passanha: 17 millones de euros, 700 hectáreas plantadas de olivar y 50 empleos.

En Portalegre se abre el uno de agosto la primera central de compostaje del Alentejo, que aprovechará el 40% de la basura doméstica del distrito y dará empleo a 55 personas. El mundo del vino también disfruta de buena salud en el Alentejo, con el 40% del vino embotellado en el país.

Más allá del Alentejo, los síntomas tampoco son tan críticos. El festival Allgarve llenará de arte y música la costa merdional portuguesa hasta que acabe el verano. El 14 de septiembre canta Madonna en Lisboa y las 75.000 entradas se vendieron hace un mes. Se suceden los conciertos de Lou Reed, Dylan, Caetano Veloso, Diana Krall, Leonard Cohen, Paolo Conte, Neil Young, Rage Against Rhe Machine... Y no solo en Oporto, Lisboa y Algarve, sino también en provincias: Suzanne Vega actuará en Guarda.

Portugal sigue siendo vanguardia en la gestión y desarrollo de los grandes centros comerciales. En el tercer trimestre de este año abrirá uno nuevo cerca de la frontera extremeña, en Castelo Branco: 40 millones de euros, 12.000 metros de un hipermercado Jumbo, 65 tiendas, 1.200 plazas de aparcamiento...

Continente, o sea, Carrefour, ha instalado 86 cajas 'self-chek-out' en 20 hipermercados. Se extenderán al resto de tiendas. Estas cajas a la última, donde el cliente llega, pasa las compras por un lector y paga con tarjeta, empezaron en 2004 en un Pâo de Açucar y un FNAC. Hoy las usan el 10% de los clientes de los híper.

Las grandes superficies comerciales outlet se extienden por Alcochete, Gaia, Vila do Conde y Carregado. Son tiendas de productos Burberry, Hugo Boss o Calvin Klein con un mínimo de un 30% de descuento y una media del 50%. En la frontera española se va a abrir el DG Center Atlántico en Tui (Pontevedra): 44.000 metros cuadrados y 74 tiendas. No se prevé abrir más por ahora, aunque el otro punto fronterizo con posibilidades es Badajoz.

Mientras llegan los macro-outlet y el centro Ikea a la Raya, la realidad es la que es: yogures, café, cerveza, Cocacola, patatas, compresas, leche, arroz, azúcar, bananas, tomates, melona y huevos, todo de la misma marca y en la misma cantidad: 15,28 euros en el Maxi Día de Cáceres, 15,72 euros en el Mini Preço Día de Elvas... 40 litros de gasolina 98 en Cáceres, 55,16, en Elvas, 66'68. Si se trata de gasóleo, 53'16 y 56'92.. Como para no deprimirse.

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