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El ministro de Cultura, César Antonio Molina, visitó ayer la Biblioteca Pública Moñino-Brey. |L.CORDERO
El ministro de Cultura inyecta una gran dosis de moral a Cáceres 2016
CACERES

El ministro de Cultura inyecta una gran dosis de moral a Cáceres 2016

Moral para la carrera a la capitalidad del 2016, un empujón de ánimo que llega del máximo titular de Cultura, el ministro César Antonio Molina, y que fue recibido ayer como un potente combustible para seguir trabajando. En este mundo de declaraciones, ciertas palabras pueden ser valiosas como el oro, porque gusta oirlas y dan impulso. Y el ministro logró ese difícil equilibro entre la corrección y la neutralidad en un tema en el que se corre el peligro de herir muchas susceptibilidades locales.

C.N.N.

Martes, 11 de noviembre 2008, 13:27

Moral para la carrera a la capitalidad del 2016, un empujón de ánimo que llega del máximo titular de Cultura, el ministro César Antonio Molina, y que fue recibido ayer como un potente combustible para seguir trabajando. En este mundo de declaraciones, ciertas palabras pueden ser valiosas como el oro, porque gusta oirlas y dan impulso. Y el ministro logró ese difícil equilibro entre la corrección y la neutralidad en un tema en el que se corre el peligro de herir muchas susceptibilidades locales. «Cáceres está entre las primeras» ciudades en la carrera a la capitalidad del 2016, dijo ayer Molina en la Biblioteca Pública de Cáceres, primera parada de un completo periplo por la comunidad autónoma con actos también en Mérida y Badajoz. Respondió así a una pregunta de los periodistas con la que demostró estar al tanto del proceso de candidaturas y de la «avalancha» de ciudades que tratan de llegar a la misma meta, quince además de Cáceres. ¿Es positivo o negativo que haya tal cantidad de candidatas?, se le preguntó, después de un breve paseo por las remozadísimas instalaciones de la biblioteca. «Todo el mundo tiene derecho a querer lo mejor para su ciudad o para su comunidad, y no se le puede decir a ningún alcalde ni a ningún presidente que no haga lo que crea que es mejor, y el Ministerio de Cultura es el Ministerio de toda España. Nosotros las apoyamos a todas por igual». Primer apunte de neutralidad en una maraña que a más de un político nacional, entre ellos el ministro Moratinos, ha hecho «patinar», por desconocimiento más que otra cosa, y decantarse por una ciudad en concreto, con las consiguientes críticas de las ciudades agraviadas. Molina explicó que «afortunadamente es un jurado internacional quien lo decide», y a continuación glosó las virtudes que hacen que Cáceres esté en primera línea en esta pugna. «Pocas ciudades hay de entre las que se han presentado que tenga tal patrimonio, tal historia o tales méritos para conseguirlo». Pero ni el ministro ni el Ministerio de Cultura tienen mano en todo esto. Eso sí, dijo que hay que seguir trabajando para que «los miembros de ese jurado vean lo importante que es esta ciudad y esta comunidad, eso se está haciendo y va ayudar en mucho en que al menos llegue a esa final de ciudades entre las que se elegirá la capital». Y el ministro zanjó el tema apelando nuevamente a la imparcialidad que el Gobierno ha de tener respecto a este asunto. Reacciones Pero las palabras tuvieron su efecto positivo. La alcaldesa, Carmen Heras, presente en un acto al que acudió junto a la consejera Leonor Flores, la subdelegada del Gobierno, Carmen Pereira y más cargos públicos aseguró estar «contenta» con estas declaraciones. Por dos motivos: «por ser el ministro y por conocer muy bien la ciudad». Para Heras es importante que estos «ánimos» procedan de alguien que conoce muy bien el panorama y las candidaturas. «Estoy segura de que no habla de oídas». En privado, la alcaldesa también percibió las mismas buenas vibraciones de un ministro que ya es un viejo amigo de esta ciudad. Felipe Vela, presidente ejecutivo del proyecto Cáceres 2016, también se mostró satisfecho por las declaraciones del ministro. Dijo que las palabras pronunciadas ayer son una inyección adicional de ilusión y, sobre todo, una palmada de ánimo para seguir trabajando. «Como bien ha dicho, el Ministerio no tiene nada que ver en la elección, pero nos hace pensar que vamos por el buen camino». Con lo que se queda Felipe Vela es con la llamada al trabajo. «Trabajo, trabajo y trabajo». Video Imágenes en hoy.es

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