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Según la junta

El incendio de Cañaveral ha arrasado casi 2.000 hectáreas

El incendio originado el pasado miércoles en el término municipal de Cañaveral (Cáceres) ha quemado un total de 1.923,32 hectáreas, según las mediciones de los técnicos de la junta de Extremadura. La Sociedad Española de Ornitología ha calificado el incendio como "un grave desastre ambiental" y pide "más medios y mayor eficacia" en la lucha contra el fuego.

HOYDIGITAL

Viernes, 14 de julio 2006, 02:00

El incendio originado el pasado miércoles en el término municipal de Cañaveral (Cáceres), que fue controlado en la tarde de ayer, ha quemado un total de 1.923,32 hectáreas, según las mediciones realizadas por los técnicos.

El fuego, que afectó también a los términos municipales de Pedroso de Acím y Portezuelo, arrasó 193,60 hectáreas de arbolado (pino, eucalipto y alcornoque), lo que representa un 10 por ciento del total, según informa la Junta en un comunicado.

Quemó también 356,96 hectáreas de matorral, el 18,5 por ciento; y 1.372,76 de pasto, lo que supone el 71,3 por ciento de la superficie total.

Desastre ambiental

La sociedad española de ornitología SEO/BirdLife pidió hoy, a través de un comunicado de prensa, "más medios y mayor eficacia" en la lucha contra incendios tras el ocurrido en Cañaveral (Cáceres).

En opinión de SEO/BirdLife el incendio que ha arrasado las sierras de Cañaveral, El Pedroso de Azim y Portezuelo es "un grave desastre ambiental" ya que la zona es de "alto valor natural" y fue declarada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en 2004.

Esta mañana el consejero de Desarrollo Rural, Francisco Javier López Iniesta, ha firmado una resolución por la que se desactiva la alerta de nivel 1 decretada el pasado miércoles, a las 19.30 horas, debido al incendio declarado en Cañaveral, que ayer por la tarde quedó controlado.

El nivel 1 se refiere a aquellos incendios que, pudiendo ser controlados con los medios de extinción incluidos en el Plan INFOEX se prevé, por su posible evolución, la necesidad de la puesta en práctica de medidas para la protección de personas y de los bienes no forestales que puedan verse amenazados por el fuego.

Ayer por la tarde quedaba controlado el incendio

Un día y una hora después de empezar, el incendio de Cañaveral quedó controlado. El trabajo de los medios aéreos y terrestres de la Junta de Extremadura, el Ministerio de Medio Ambiente y la Diputación Provincial de Cáceres permitió declarar como 'controlado' (que no extinguido) a las 19,00 horas de ayer el fuego que comenzó el miércoles tarde, a las 17,55 horas, entre la estación de tren y la carretera nacional 630.En medio quedaban más de 1.500 hectáreas convertidas en negro, el ochenta por ciento de ellas de pasto, monte bajo y dehesa, y el resto de superficie arbolada (pinos y eucaliptos, sobre todo), según los datos proporcionados por el gobierno regional. Y también la evidencia de que esa porción de Naturaleza, que equivale a la sierra de Cañaveral entera, no se habría perdido si no es por una negligencia humana.Tal como ayer adelantó HOY, la chispa inicial saltó de la máquina radial que un operario de las obras de la autovía empleaba para soldar un 'quitamiedos'. El punto concreto en el que se inició el incendio está al pie de la carretera nacional 630. Quienes viajen de sur a norte, tras pasar el municipio, encuentran a la derecha un desvío que conduce al pequeño polígono de la localidad y a la estación de ferrocarril. Justo al tomar ese acceso, a la derecha está la fábrica 'Tapones Cañaveral', que en contra de lo publicado en estas páginas ayer, no ardió por completo, sino en una mínima parte. En el leve terraplén que separa la industria corchera de la calzada hay una fila de 'quitamiedos', sobre la que se estaba trabajando. Ahí, en ese punto, comenzó el incendio. A unos metros se dan los últimos retoques a la rotonda que enlazará esa zona con la autovía A-66, muy cerca del punto en el que se unen los tramos Plasencia-Cañaveral, en servicio desde hace más de dos años, y Cañaveral-Hinojal, que abrirá al tráfico el próximo día 25.Ayer tarde, la Junta de Extremadura confirmó que el origen del siniestro se localizaba en las obras de la autovía. El comunicado oficial era escueto, pero muy claro: «El mando directivo del Plan Infoex ha confirmado que el fuego se inició en las obras de una rotonda de acceso a la Autovía de la Plata».La confirmación absoluta llegará una vez haya finalizado la investigación de la Guardia Civil, que ayer mismo comenzó a trabajar sobre el terreno para aclarar de la forma más detallada posible las circunstancias en las que saltó la llama inicial. A primera hora de la mañana acudieron a la zona afectada varias dotaciones de la Comandancia de Cáceres, tanto del Seprona (Servicio de Protección de la Naturaleza) como especialistas en averiguar cómo y dónde arranca un incendio forestal.Además de ellos, al lugar acudieron varias patrullas del subsector de Tráfico, que a lo largo de la mañana tuvieron que cortar en alguna ocasión uno de los dos carriles de la carretera nacional 630 para que los retenes de tierra pudieran apagar rescoldos humeantes al pie de la vía.Ese trabajo, junto al de los medios aéreos, permitió controlar el incendio a las 19,00 horas, si bien varios helicópteros continuaron descargando agua sobre la zona hasta la caída del sol. Limitar las llamas a un perímetro localizado, es decir, 'cerrar el incendio', no fue fácil. Helicópteros e hidroaviones sobrevolaron la sierra de Cañaveral desde poco después de que amaneciera. Durante el día anterior, las condiciones naturales no ayudaron: más de 35 grados durante gran parte de la tarde (29 grados a las once de la noche y en torno a 24 en la madrugada), viento muy cambiante y con rachas de hasta 40 kilómetros por hora, y humedad relativa del aire del 24 al 40 por ciento (no más de 30 por la noche). Variables que pusieron las cosas fáciles al fuego. Sin helicópteros que le molestaran, se extendió con facilidad. El negro saluda desde el pie de la N-630 a la altura del cruce de Coria, sigue por la zona de curvas (ha arrasado con una zona repoblada recientemente) y no desaparece hasta pasado Cañaveral.Por la mañana, ya había desaparecido el peligro para las poblaciones de Cañaveral, Pedroso de Acim y Portezuelo, los tres vértices del triángulo en torno al que se movió el fuego casi desde su inicio. Sin embargo, a cada rato fueron surgiendo focos en sitios alejados entre sí. El más peligroso de ellos tomó dirección a Portezuelo. A las 14,30 horas, se mantenía bastante activo y sus dimensiones eran preocupantes. Sin embargo, el trabajo por el aire de helicópteros e hidroaviones (repostaron agua en el embalse de Alcántara) y a ras de tierra de los retenes permitió poner fin al mayor incendio que ha sufrido Extremadura en lo que llevamos de verano. Entre el 1 de enero y el 25 de junio, en la provincia de Cáceres habían ardido 43 hectáreas de árboles. Entre el martes y el miércoles, una negligencia humana acabó con más de 300.

«Nos defendimos solos, no nos ayudó nadie»

José Luis Sánchez no ha dormido por culpa del fuego. Él es uno de los 49 vecinos del número 7 de la calle Nueva Alameda, el bloque de viviendas situado en la parte más alta de Cañaveral. Basta darse una vuelta por la zona para comprobar que las llamas se quedaron a sólo unos metros de sus casas. Lo refrendan las imágenes que José Luis grabó con su videocámara, y que muestra a periodistas y vecinos en el salón de su casa. «Esto -explica mientras pasa el vídeo- fue a la una y media de la madrugada, en el momento crítico, cuando tuvimos las llamas más cerca». «Aquí no vinieron los bomberos ni nadie a ayudarnos -añade-, el fuego lo sujetamos nosotros, los vecinos, y el que no se lo crea que pregunte a cualquiera de los que vivimos en este bloque».Su relato de los hechos es muy crítico con los servicios de extinción. «Los vecinos estuvimos refrescando los alrededores del bloque con nuestras mangueras, y los bomberos llegaron cuando ya estábamos medio asfixiados, cuando ya daba igual. Les quise quemar el camión. Por el pueblo se veían muchas luces, muchos camiones, pero nadie vino a ayudarnos ni a decirnos que nos fuéramos ni nada. Todo lo hicimos nosotros solos».

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