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La urna de granito que se instaló en la Plaza Mayor de Trujillo fue lo único que los vecinos lograron ver nada más levantarse. De madrugada, el ataúd fue retirado
Fin de un 'reto' con nocturnidad y alevosía
Sociedad

Fin de un 'reto' con nocturnidad y alevosía

El desafío del mentalista Santillana de permanecer enterrado durante 4 días en la plaza Mayor de Trujillo concluyó ayer con la indignación de los vecinos

LUCÍA CAMPÓN GIBELLO

Jueves, 19 de octubre 2006, 19:54

La polémica sobre el supuesto enterramiento en vida del mentalista cacereño Carlos Santillana sigue estando en el candelero en Trujillo. En la madrugada de ayer, sobre las 2.15 horas, los organizadores del espectáculo retiraron de la plaza Mayor trujillana el féretro, en el que supuestamente había permanecido el mentalista durante algo más de 30 horas. Adiós al reto que, según dicen los trujillanos, nunca empezó.

Ayer Trujillo se volvió a despertar escéptico. En la calle no se hablaba de otra cosa, y la indignación se dejaba entrever por los comentarios de los vecinos. «Todo ha sido un fraude y ya se sabía desde el principio porque lo vimos escapar por debajo de un plástico negro y en un coche», insistían quienes a primera hora de la mañana hacían acto de presencia en las inmediaciones de la plaza.

De madrugada Mónica Mariscal, una joven de ojos verdes, escuchó ruidos desde su casa de la plaza Mayor. Salió al balcón y vio cómo una grúa retiraba de la urna de metacrilato y granito la caja de pino. «En ningún momento abrieron el ataúd, lo montaron en el camión y se fueron rápidamente. Si tan grave estaba Santillana en ese momento ¿por qué no abrieron la caja y lo atendió allí mismo el equipo médico?», dijo a HOY esta joven, que se quedó atónita al ver lo que a escasos metros de su casa estaba ocurriendo. Todo en plena madrugada. Y ella, sin poder pegar ojo.

Parece ser que las pulsaciones de Santillana habían aumentado esa misma noche y el equipo médico temió por su vida. Así lo manifestaron en un mensaje telefónico enviado sobre las 9.45 horas a los medios de comunicación. Decía así: «Carlos ha sido sacado a las 2.15 horas de la madrugada por una subida de pulsaciones, y después de darle suero en urgencias de Trujillo ha sido llevado a Cáceres». Pero el Centro de Salud trujillano desmintió que el mentalista hubiese sido atendido de urgencias durante la madrugada de ayer, ya que ni siquiera «su nombre figura en el libro de urgencias». Así lo confirmaron a este diario responsables del mismo centro.

¿Y los médicos?

A pesar de la urgencia para desalojar el ataúd del polémico escenario trujillano, una vez fuera, el mentalista tampoco contó con el apoyo médico contratado para su vigilancia. ¿Por qué? Los vecinos aseguraron que la rapidez para retirar el ataúd fue premeditada cuando vieron que nadie se creía que él estuviese en el interior del féretro. «Si hubiera esperado a salir el viernes se hubiera montado un altercado en la plaza y mucha gente le hubiera tirado tomates y hasta piedras», dijo otra trujillana.

Aún así, la versión facilitada por los organizadores del espectáculo reiteraba que el abandono de Santillana se debió a causas médicas. Tal cual. Ni más, ni menos.

Ayer por la mañana, y tras una merecida ducha (según apuntó una voz femenina cuando este diario se puso en contacto con Santillana) el mentalista apuntó: «Me recogieron de madrugada y primero fui atendido de urgencias en el centro de salud de Trujillo, e inmediatamente me trasladaron a una clínica que teníamos concertada en Cáceres donde me realizaron un electrocardiograma y una analítica».

Además, tras ser supuestamente rescatado el mentalista aseguró a HOY que «me encuentro raro, estoy como ido y ahora lo único que estoy haciendo es intentando recuperarme. Mi familia está preocupada por las condiciones en las que me ha visto y podría haber sido peor si hubiese intentado aguantar más tiempo».

Después de todo, parece que a los trujillanos ya no les queda ninguna duda al respecto sobre el supuesto enterramiento. Aseguran estar indignados. «Todo es ridículo», decían. Por eso, desde el pasado lunes los vecinos que han presenciado esta historia han tachado de «mentiroso, cara dura y fantoche» a este mentalista.

¿Coincidencias?

No es para menos, insisten. La lista de las coincidencias en este espectáculo pudieron delatar desde un principio al protagonista: «¿para qué pusieron el plástico negro sobre el ataúd?», «¿por qué no abrieron el coche para ver que no huía en él», «¿dónde ha estado el equipo médico que supuestamente lo iba a vigilar durante su permanencia en el ataúd?». Mil y una preguntas. Y más de diez mil respuestas.

Nada más iniciar su turno de trabajo ayer los operarios del Ayuntamiento retiraron de la plaza el montaje que se instaló el pasado lunes. En ese lugar los vecinos pudieron comprobar que no existían los sacos de tierra que se habían colocado sobre el ataúd. Unos 3.000 kilos. Todo quedaba reducido a 'bolitas' de plástico.

Desde el Ayuntamiento de Trujillo se concretó que únicamente se puso a disposición del mentalista un guardia de seguridad, así como la mano de obra del montaje del escenario. «No hemos dado ni un euro para este espectáculo, pero sí contratamos a un guardia para que vigilase la zona durante el tiempo que permaneciese en el ataúd», dijo el edil, Cándido Fernández. A pesar de la indignación de los trujillanos el mentalista ha confirmado que regresará a Trujillo próximamente, aunque por ahora «lo único que quiero es recuperarme».

Lo que los vecinos tienen claro es que «nos volverá a costar creernos espectáculos de este tipo», y más, si el que va a protagonizar el reto «dice llamarse Carlos Santillana».

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