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Sociedad

Un sueño con sabor a café

PPLL

Domingo, 26 de noviembre 2006, 02:16

Entre la espesa niebla de la mañana comienza su paseo diario Manuel Rui Azinhais Nabeiro en el estadio Capitaõ César Correia de Campomayor. Con paso ligero flanquea una valla publicitaria de Café Delta en la que se lee: 'El sabor de la victoria'. Es un lema que pasa desapercibido para cualquiera, pero que bien puede resumir la historia de su vida.

El niño humilde que nació en Campomayor el 28 de marzo de 1931 y que compartía habitación con sus padres y sus tres hermanos ahora tiene una de las mayores fortunas portuguesas puestas en pie gracias a sus dos principales empresas, Café Camello y Café Delta. Una trayectoria que se fragua cada día cuando su despertador suena a las seis de la mañana. Después se enfunda el chandal y camina durante una hora, la mejor preparación para soportar una jornada de trabajo de 18. Algo más que meritorio para un hombre de 75 años.

Nabeiro se distingue fácilmente entre todos los caminantes del estadio no por su indumentaria -viste un chandal azul sin marca-, sino porque a su paso, todos los paseantes interrumpen su trayecto para saludarle, las mujeres con un beso y los hombres con un apretón de manos. Entre saludo y saludo empieza la conversación. Los primeros derroteros nos llevan a su infancia, quizá porque Don Manuel también quiere que se hable de lo que fue. Empezó a trabajar cuando era un niño, ayudando a su madre en un pequeño comercio y más tarde se incorporó a a trabajar junto a su padre y su tío en una empresa cafetera. Desde entonces siempre ha trabajado en el café. «Puedo hacer muchas más cosas, pero mi gran sueño continúa siendo trabajar en el café; ésa es y siempre ha sido mi gran ilusión».

Apretada agenda

Sin parar de caminar y sin dar muestras de cansancio relata la agenda de la jornada. Desayuna en Campomayor, come a mediodía en Badajoz y cena en Lisboa - 250 kilómetros de carretera- para volver a dormir a su casa de madrugada. Sobre su viaje a la capital portuguesa sólo desveló que se trataba de una «misión cultural y social»; sin embargo, al día siguiente la prensa portuguesa recogía que Rui Nabeiro había sido invitado por el presidente de la República, Anibal Cavaco Silva, para crear un programa de inclusión social. «La cultura es muy importante para el desarrollo social y económico de una región». Prueba de ello es que recientemente, la ministra de Cultura de Portugal definió a Rui Nabeiro como uno de los principales mecenas de la cultura portuguesa.

La generosidad es una virtud que le ha hecho famoso en el país luso. «Para mí dar no es perder, yo creo que para recibir hay que dar». Esta filosofía la intenta transmitir a los casi 2.400 trabajadores -dice conocer a casi todos- de sus 22 empresas. La niebla se despeja y Nabeiro cumple con sus 60 minutos de paseo. Tras el pertinente paso por el vestuario, donde le toman la tensión arterial y se refresca, Nabeiro se pasa por Cafés Camello. Nada más cruzar la puerta de la empresa, inspecciona personalmente el café que se va a tostar de modo artesanal. Conforme avanza por la fábrica, los trabajadores, uno tras otro, se agolpan para saludarle. La forma de trabajar en Camello nada tiene que ver con la de Café Delta, la mayor tostadora de café de la Península Ibérica y una de las mayores de toda Europa. «Si yo quisiera podría juntar la producción de café toda en la fábrica de Delta, pero prefiero dejar a Camello con su método artesanal». Mientras señala las tostadoras de café y nos pide que nos fijemos en lo limpio que está todo, nos recuerda que aún estaba en primaria cuando empezó a trabajar en esta fábrica. El mundo laboral le impidió continuar con sus estudios, aunque también el trabajo que emprendió desde niño le ha valido para que el pasado miércoles recibiera el doctorado Honoris Causa por la Universidad de Évora.

Desayuno de fruta y café

Después de este pequeño viaje por la fábrica de su infancia, Nabeiro se dirige a su casa para despojarse del chandal y desayunar frutas -«muchas frutas»-, tostadas y, como no podría ser de otro modo, café. Después de una hora, con traje de chaqueta y una carpeta bajo el brazo, sale de su casa y cruza la calle en dirección a las oficinas centrales de Delta. Antes de entrar, atiende a varias personas que le esperan en la puerta para pedirle trabajo. Rui Nabeiro está más que acostumbrado a que los vecinos de Campomayor acudan a él, a pesar de que dejó de ser alcalde del pueblo hace años, una situación que él mismo asume con orgullo. «Nunca hay que olvidarse de donde venimos, de los orígenes y de lo importantes que son los demás».

Ya en las oficinas de Delta, se reúne con sus colaboradores y mientras repasa la prensa, firma documentos y habla por el móvil, departe con cada uno de los trabajadores, que desfilan del despacho una vez que han recibido las indicaciones. Le gusta estar encima de todo, y eso se nota en la pasión que le pone a cada uno de los asuntos que trata. Poco antes de las doce de la mañana abandona las oficinas y se traslada a la fábrica de Delta.

Parada en Delta

Su próxima parada es la fábrica de Delta, a 4 kilómetros de Campomayor y un verdadero paisaje industrial. La fabrica se emplaza en una finca, donde también se encuentra el Museo del Café y su nueva bodega, diseñada por el arquitecto portugués Siza Vieira.

Rui Nabeiro ejerce de guía en el interior de la fábrica. Conoce todo el funcionamiento y lo explica a la perfección. Café Delta es como una hija que nació en 1961 con tres empleados y que se ha hecho mayor hasta llegar a ser líder en Portugal y Extremadura y situarse entre las diez marcas de café mas vendidas en España.

Sin darse un respiro, deja la fábrica y se traslada a las oficinas, donde le esperan para una reunión. Continúa atendiendo el móvil. Es casi la hora de comer y Rui Nabeiro tiene que ir a Badajoz, una ciudad en la que tiene muchos amigos. Con especial cariño recuerda a su antiguo alcalde, Manuel Rojas. Rui Nabeiro se define como «un hombre de la raya», que ha sabido mirar a los dos lados de la frontera. Quizás por eso su historia resulte atractiva tanto en Portugal como en España. Campo Maior

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