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Una de las líneas de autobuses que va hasta Campo Mayor, en la parada del Infanta Cristina. :: CASIMIRO
El «pessoal de limpeza» llega en bus a la ciudad
BADAJOZ

El «pessoal de limpeza» llega en bus a la ciudad

Un autobús de línea hace a diario el recorrido Campo Mayor-Elvas-Badajoz y viceversa La mayoría de los usuarios son mujeres que vienen a realizar tareas del hogar en casas particulares

PPLL

Domingo, 5 de diciembre 2010, 20:09

Badajoz - Elvas - Campo Mayor y Campo Mayor - Elvas - Badajoz. Este recorrido lo realizan a diario centenares de personas en bus, y cada vez más en coche. La mayor parte lo hace por trabajo, la otra, por compras. «Vienen más portugueses a Badajoz que pacenses a Portugal», dicen los viajeros.

El trayecto de uno de los autobuses empieza a las 6.30 horas, con salida desde la estación pacense. A las 7.00 horas está en Elvas y a las 7.30 llega a Campo Mayor. Y así se repite con bastante regularidad, hasta las ocho y media de la tarde, que marcha el último con destino al país luso. La hora de mayor afluencia coincide con la entrada y salida de los trabajos.

Hilda es una de las personas que coge a diario este medio desde Elvas. Como tanto otros, trabaja en Badajoz desde hace más de un año. Es brasileña y haber vivido en la frontera con Argentina, hace que su castellano sea fluido. Reside en Portugal con su marido y como el trabajo escasea allí, decidió probar suerte al otro lado de la Raya. Comenzó como limpiadora de hogar. Al fallecer la persona a la que atendía, pasó a prestar los servicios a su hijo.

Al principio se quedaba interna en la casa, con el tiempo su historia cambió con un ir y venir diario. Esta mujer comienza la jornada con un viaje a las ocho de la mañana, de apenas 30 minutos, (que es lo que se tarde en llegar desde Elvas). Está encantada con el trato y con su empleo. En su viaje de vuelta explica que la vida en Portugal es mucho más barata, y que además ella sólo tiene la documentación para vivir allí. Por lo que aprovecha las ventajas que guardan los pocos kilómetros que distan ambas ciudades. Como ella, son muchas las mujeres del país vecino que acuden cada día para poner los hogares pacenses 'de punta en blanco'.

Menos viajeros

El uso del vehículo para el desplazamiento y un refuerzo en la línea portuguesa Rodaviaria ha provocado que el número de pasajeros del famoso autobús 'Sube e vao ao El corte Ingles de Badajoz' sea cada vez menor. Aún así, cientos de personas lo cogen de lunes a viernes para trabajar y comprar, pero también para ir al médico.

El octogenario Francisco Casquero, a pesar de ser español, de Puebla de Obando, vive desde hace más de 50 años en Campo Mayor. Se casó con una portuguesa y desde entonces es parcialmente luso. Ha vivido muy tranquilo y «trabajando en todo lo que podía», sobre todo en el campo. Ahora, al menos una vez al mes coge el autobús y viene hasta Badajoz «a por el pienso», dice mientras señala una bolsa llena de medicamentos.

Afincado en la población rayana pero con el médico en España. Francisco está a punto de cumplir 86 años, y aunque lleve un saco de pastillas para los achaques de la edad, goza de una salud de hierro. Ya trata al conductor como a un amigo de los de toda la vida. Incluso le da algunas indicaciones al entrar en Campo Mayor, ya que el recorrido pertinente se ha visto alterado por las obras en la ciudad y hay que circular por otras calles.

'Pintor de construçáo civil' es la profesión de Joao Paulo Farias. Tiene raíces españolas, y aunque ha vivido algunos años en Alburquerque, es de Elvas. Lo que le lleva a Badajoz en un día gris y lluvioso es la falta de material. Necesita unas piezas para continuar con una obra y «en Carrefour seguro que lo tienen», comenta en 'portuñol'. Su coche está en el taller y una forma de viajar de forma inmediata es coger el autobús. Si todo sale según prevé su agenda mental, en menos de un par de horas podría continuar con el trabajo y no paralizarlo hasta el día siguiente.

«Vou para fazer as compras», dice Marta Viera de Campo Mayor. A menudo se monta en el bus porque le encanta ir a la calle Menacho. Junto a ella suele ir su hija de 13 años, una adolescente que sigue los pasos de su madre. Es la versión de la parte que utiliza estos servicios por ocio. Y en el caso opuesto, una ucraniana que vive en Talavera, que va a Elvas a comprar los regalos de Navidad. «El vidrio es mejor y más barato. Me gusta ir a Portugal», comenta en una mezcla de idiomas.

Desde distintos puntos de la carretera se divisa Badajoz. El trayecto completo suma 44 kilómetros aproximados. Las carreteras son buenas, aunque en algunos tramos la vía es tan estrecha que sólo permite el paso de un vehículo. En la radio no deja de sonar en ningún momento una emisora española con música en castellano. Sin embrago, para los elvenses la música que siempre suena de fondo es la canción de Paco Bandeira que dice: «Ó Elvas, ó Elvas, Badajoz à vista.»

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