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El perro atado en la avenida de Miajadas. :: JSP
Se reaviva la polémica por la falta de perrera municipal
TRUJILLO

Se reaviva la polémica por la falta de perrera municipal

El último can vagabundo ha aparecido en la avenida de Miajadas

JAVIER SÁNCHEZ

Miércoles, 29 de junio 2011, 13:52

Aunque su apariencia puede imponer, no se muestra nervioso ante los desconocidos, a pesar de que puede estar un poco asustado. Se deja acariciar sin ningún tipo de problema. Se trata de uno de los últimos perros solitarios hallados en la ciudad. Su aspecto es bueno. Según cuentan los vecinos, el can estaba de una lado a otro de la carretera el pasado lunes por la tarde, hasta que un conductor se bajó del coche y lo ató a uno de los palés de bebidas que tiene una empresa situada en la avenida de Miajadas.

En este lugar, le han puesto un cubo con agua y otro recipiente con comida, además de un cartón para darle sombra. «Se ha tenido que escapar de algún corral porque lleva una correa con el gancho partido», señala uno de los trabajadores de la zona. Indica que se trata de un boxer cruzado con otra raza. Otros piensan que ha sido abandonado. Quien se acerca a la zona, no duda en pararse a verlo y lamentarse de su situación.

El hallazgo ya ha sido comunicado a la Policía Local para que tome las medidas oportunas. La intención es que bien agentes del Seprona bien algún veterinario de la ciudad inspeccione al perro para ver si tiene algún microchip y así encontrar al dueño. Si este examen no llega a buen fin, se llamará al servicio privado de recogida de perros existente en Trujillo, según fuentes policiales. En el caso de no aparecer el propietario ni ninguna persona que lo quiera adoptar, se tendrá que sacrificar.

Otro caso parecido ha sido el de un can de la raza labrador. Hace 13 días fue recogido por ese mismo servicio de recogida, tras una llamada de un técnico del Ayuntamiento. Estaba atado en el polígono industrial La Dehesilla en el margen izquierdo. Ahora se espera que aparezca algún vecino que se quiera quedar con él. El servicio de Medio Ambiente municipal también está trabajando para intentar que no sea sacrificado.

Estos dos casos no son hechos excepcionales en la ciudad trujillana. Tanto fuentes policiales, como veterinarias aseguran que el municipio cuenta con un numero importante de perros vagabundos bien por abandonos, bien porque se han perdido. Los primeros que suelen ser avisados en estos casos son los agentes locales. Consideran que esos animales suelen ser un peligro para el tráfico, ya que andan de un lado para otro y pueden ocasionar algún accidente. Además, si son agresivos, pueden morder a un vecino, apuntan fuentes expertas.

Falta de instalaciones

Quizá, el mayor problema que tiene Trujillo es que no existen instalaciones municipales adaptadas para poder tener a estos animales, a pesar de estar obligado por la ley, según indican estas mismas fuentes. Por ello, «el nuevo equipo de Gobierno debería tomar cartas en el asunto, ya que no se necesita mucho desembolso, sino intención de atajar el problema», añaden. Las propuestas no son nuevas, aunque siempre salen a relucir cuando aparecen perros abandonados.

Una de ellas es la ya explicada hace algún tiempo por el jefe de la Policía Local, José Luis Bermejo. Se trata de un servicio mancomunado de recogida de perros abandonados. De este modo, se daría cobertura a la comarca con unos costes inferiores a la puesta en marcha de una perrera para un municipio solo.

Otro de los proyectos planteados es el que ya ha explicado al Ayuntamiento el empresario trujillano Juan Carlos Díaz. Cuenta con una residencia canina, para aquellas personas que no pueden guardar sus perros en sus hogares o para dejarlos durante la época vacacional.

En ocasiones, da servicio al Ayuntamiento guardando aquellos perros vagabundos que solicita el Consistorio que los recoja. «Hay muchos perros solitarios por la calle, pero solo recogemos los que nos indican», señala. Es el caso del labrador. Durante dos semanas le ha estado limpiando y dándole de comer. Por tanto, esta prestación deberá ser abonada por la Administración local. Díaz confía en que este perro encuentre una familia.

Explica que una buena fórmula para el Consistorio es que se firme un convenio con esta empresa para ofrecer ese servicio de recogida y mantenimiento de animales, ya que, en la actualidad, en Trujillo no hay nadie que lo haga. Se ahorraría el Consistorio dinero. Se llegue o no a un acuerdo, Juan Carlos Díaz reconoce que el Ayuntamiento necesita una perrera municipal u ofrecer ese servicio.

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