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Un paseante llega hasta el dique abierto en mitad del azud de la Pesquera. :: PAKOPÍ
La Pesquera recupera su laguna
BADAJOZ

La Pesquera recupera su laguna

El entorno ha ganado en visitantes y pescadores gracias al nuevo acceso por los puentesEl azud reconstruido frena el caudal y el río se expande hasta la puerta del molino

ANTONIO GILGADO

Domingo, 17 de febrero 2013, 09:34

En la puerta del molino abandonado de los Moscoso se escucha la caída del agua a pesar de que el Guadiana llega plácido hasta este rincón trasero de la carretera de Cáceres. Basta seguir el muro reconstruido que sujeta y se adentra por el curso para llegar hasta el salto que se intuye.

La reconstrucción del antiguo azud, con varios tramos rotos hasta que empezó la obra hace ya tres años, ha ido devolviendo la laguna que se formaba sobre la antigua central hidroeléctrica. La barrera, que ejerce de freno, ha expandido el caudal inundando un espacio ocupado hasta hace pocos meses por vegetación. La laguna ha ido ganando metros a lo largo del invierno por el agua que arrastraba el río y ha llenado el canal que pasa por debajo del molino y discurre paralelo por la carretera de Cáceres, justo detrás de los antiguos almacenes San Blas.

Además de la reordenación fluvial, en este punto también se va a actuar en el molino. La rehabilitación del edificio todavía no tiene fecha y desde la Confederación Hidrográfica del Guadiana calculan que los operarios llegarán, como muy pronto, después de verano. En estos momentos, la prioridad de las tres administraciones implicadas -Ayuntamiento, Junta y Ministerio- se centra en terminar los parques urbanos, tanto el de la margen derecha como el de la izquierda y las partidas presupuestarias que se vayan asignando se invertirán en estas áreas. Mientras tanto, en la Pesquera se acondiciona el entorno para cuando se de luz verde al proyecto de rehabilitación. El viernes, una excavadora movía la tierra más cercana al edificio para cerrar el paso del agua por el canal y preparar el terreno a los operarios. La balsa que se ha formado en los últimos meses ya no pasa desapercibida y cada vez tiene más visitantes y pescadores.

Los nuevos accesos, con un puente y una pasarela, permiten acercarse desde la carretera de Cáceres hasta el camino. El viernes a mediodía, en un extremo de la charca coincidieron tres pescadores, cinco ciclistas y una pareja de senderistas.

Pero el interés se lo lleva la muralla reconstruida sobre el agua. Atrae a curiosos que se adentren por el curso por encima de la pared y llegan hasta el dique. Si no fuera por este hueco abierto, por la barrera se podría cruzar hasta la otra orilla y conectar la carretera de Cáceres con las graveras de la circunvalación.

Algunos trabajadores y paseantes habituales por el entorno recuerdan que el pasado verano algunos niños se bañaron en el pequeño salto dejándose arrastrar aprovechando el efecto tobogán que hace el Guadiana. El azud se ha ido completando a tramos porque la intervención afecta directamente al curso y en el trazado se tenía que tener en cuenta los terrenos que se inundan y las crecidas.

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