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El fotógrafo José María Ballester inauguró ayer 'Sentir la luz' en Badajoz. :: JOSÉ VICENTE ARNELAS
«La ausencia de color aumenta la personalidad de la imagen»
SOCIEDAD

«La ausencia de color aumenta la personalidad de la imagen»

El pacense inauguró ayer 'Sentir la luz' en el edificio Siglo XXI de Caja Badajoz, una muestra que se podrá ver hasta el próximo 9 de noviembre José María Ballester Fotógrafo

ESTEFANÍA ZARALLO

Sábado, 26 de octubre 2013, 12:37

Siluetas que nos hacen intuir cuerpos desnudos, tratados con elegancia hasta ser convertidos en arte, con la luz como aliada y protagonista, moldeando y dibujando las figuras. Así es, a grandes rasgos, 'Sentir la luz', una muestra que se inauguró ayer en el edificio Siglo XXI de Caja Badajoz y que podrá verse hasta el próximo 9 de noviembre, de siete a nueve de la tarde.

Su autor es el fotógrafo José María Ballester (Badajoz, 1948), un artista polivalente que ha tratado temas tan diversos como el paisaje, el retrato o la tauromaquia. Los últimos cinco años ha trabajado el desnudo, que ahora ve la luz con esta colección de 47 instantáneas que recorrerá, tras su paso por la capital pacense, las localidades de Mérida y Zafra.

-¿Qué podemos encontrar en 'Sentir la luz'?

-Desnudos masculinos y femeninos, cuerpos moldeados a través de la luz. Son fotografías que están hechas aparentemente en penumbra, y en las que con luz continua se han acentuado los volúmenes.

-¿Qué papel juega la luz en esta muestra?

-En mis fotografías siempre ha preponderado la luz, creo que lo principal para un fotógrafo siempre debe ser la luz. Me sirvo de ella para crear la imagen final.

-¿Ha contado con modelos profesionales?

-No, todas son personas anónimas, no hay profesionales. Todos han sido muy pacientes y les debo mucho, sin su colaboración no hubiese sido posible. Muchos me decían que no tenían la sensación de estar desnudos porque se encontraban a gusto y otros que les resultaba muy cómodo el calor de la luz. De ahí surgió el título de la exposición, 'Sentir la luz'.

-En sus últimas muestras ha jugado con la imagen en movimiento, con la luz, ha plasmado la personalidad de sus retratados en primeros planos... ¿Le gusta innovar?

-No me puedo estancar. Hasta ahora he trabajado en analógico, pero voy a empezar a hacerlo en digital, porque los costes se han cuadruplicado en el laboratorio y cada vez es más complicado encontrar el papel que uno desea. Para trabajar con fotografía digital voy a necesitar aún más creatividad de la que he tenido hasta ahora. El blanco y negro tiene limitaciones, pero con los programas de retoque fotográfico no hay límites. Voy a añorar mucho el laboratorio, siempre he disfrutado revelando una fotografía en la que había sacado justo lo que quería.

-¿Es a través de la imagen como mejor se expresa?

-La fotografía me ha servido para expresarme como quiero, me ha dado la facilidad de no repetir un trabajo, o una exposición. He hecho fotos de ballet, sobre Portugal, también paisajes, teatro, retratos. Cada vez que hago una muestra cierro página y empiezo con otro tema, nunca he querido volver a trabajar sobre lo mismo.

-¿Cómo llegó a la fotografía?

-Entré en la Agrupación Fotográfica en 1983, por afición. Fui adquiriendo conocimientos de manos de mis compañeros. Llevo como directivo más de 20 años y he podido encauzar mi vida a través de ella. No he ganado dinero con esto, no he cobrado nunca, aunque a veces la administración me ha ayudado para trabajos concretos, como el que hice sobre el Guadiana a su paso por la provincia de Badajoz, o el de Eugene Smith en Deleitosa 50 años después.

-¿En qué consistió ese trabajo?

-Mi objetivo era demostrar el progreso de Deleitosa 50 años después del trabajo de Eugene Smith, que según mis investigaciones, hizo todo lo posible por menospreciar a sus retratados, incluso para empequeñecerlos utilizaba una escalera y tomaba las fotos desde arriba, o hacía descalzarse a algunos de ellos. Cincuenta años después quise mostrar el progreso y tomé las mejores casas, cocinas y comuniones para reflejar la otra cara de la moneda. Eso fue en el año 2000, cuando me prejubilé de Telefónica, y desde entonces no he parado.

-Estos años le habrán dado muchas satisfacciones profesionales...

-La fotografía me ha dado la satisfacción de conocer gente maravillosa y hacer grandes amigos. Además me ha permitido unir dos de mis grandes pasiones, la fotografía y la tauromaquia. Soy uno de los fotógrafos extremeños que más imágenes tiene del toro en el campo. He recorrido casi todas las ganaderías y también he tomado instantáneas en la plaza. Cuando termine la crisis tengo en mente un trabajo sobre la cría de los astados en la región.

-¿Ha paralizado muchos proyectos la crisis?

-Sí, y se nota hasta en las cosas más simples. Antes los catálogos tenían 40 ó 50 páginas, y ahora tienen diez o doce y a veces hay que financiárselos uno mismo.

-¿Qué otros males afectan este campo?

-La fotografía digital ha democratizado las imágenes. Cualquier persona que tenga una cámara digital saca una foto técnicamente correcta. Muchas personas han cerrado sus estudios por culpa del intrusismo profesional. Con unos mínimos conocimientos en fotografía y programas de retoque muchos se arriesgan a hacer fotos de bodas, bautizos y comuniones. Antes no ocurría porque el carrete necesitaba más conocimientos. Hoy la máquina lo hace todo y el resultado es inmediato. Y si hay que corregir, con los programas de retoque se hacen fotos correctas y válidas, testimoniales pero no buenas.

-¿Qué cree que podría mejorar en Extremadura?

-Creo que una ciudad como Badajoz debería contar con más salas de exposiciones. La Junta de Extremadura tendría que promover salas de calidad con contenido y continuidad.

Agua

-¿En qué trabaja actualmente?

-Tengo un proyecto con el agua como protagonista. Estoy haciendo fotografías en Galicia, Portugal y también en Extremadura. Tengo muchas ideas en mente y quiero llevarlas todas a cabo.

-Y siempre en blanco y negro, su sello de identidad.

-Procuraré seguir siempre en blanco y negro, el color a veces distrae. La ausencia de color aumenta la personalidad de la imagen. No obstante, algunos temas como los taurinos requieren color, porque aportan mucho a la imagen y dan información de la fiesta. En los retratos es muy difícil captar la esencia de la persona, hay que tratar de conocerla previamente para sacar parte de su personalidad. No digo el alma porque es muy difícil, pero me encanta sacar detalles de su forma de ser.

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