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Alfonso López-Fando, Jesús Pérez Mayo, Celso Morga y Francisco Maya. :: c. moreno
Empresarios con conciencia social

Empresarios con conciencia social

El año pasado facilitaron la inserción laboral de 87 personas que recurrieron a la ONG para no caer en la exclusión social Más de cuarenta negocios apoyan los proyectos de Cáritas-Diocesana

Viernes, 25 de enero 2019, 07:56

Sesenta empresarios de la provincia se reunieron ayer en Badajoz para participar en un encuentro convocado por Cáritas para hablar de la responsabilidad social, dos palabras que definen el «compromiso que deberían asumir todas las instituciones, tanto públicas como privadas, para trabajar conjuntamente en la búsqueda de un mundo más justo y solidario».

El acto fue convocado por Cáritas Diocesana de Mérida-Badajoz para presentar a los empresarios de la provincia los proyectos de inclusión social que desarrolla esta ONG con el apoyo de más de 7.000 socios y colaboradores, una cifra en la que ya se incluyen más de 40 empresas.

Una de esas firmas es Limp Ibérica, que forma parte de un grupo empresarial que en los últimos ocho años ha hecho posible la inserción de más de 30 personas. «Esos trabajadores nos llegan a través de la bolsa de empleo de Cáritas y en algunos casos han logrado contratos indefinidos», explicaba el gerente, Antonio Martínez Sánchez.

«No se crea una empresa para enriquecernos, sino para colaborar con otros», defendió López-Fando

Limp Ibérica realiza trabajos de jardinería y control de plagas, una tarea en la que participan cada año personas en riesgo de exclusión social que buscan en Cáritas las herramientas necesarias para su reinserción. «La verdadera mejora de la calidad de vida llega cuando esas personas trabajan», confirmó Tomás Molina, técnico de inserción laboral en el centro de formación que gestiona Cáritas en la barriada del Cerro de Reyes.

«Este tipo de personas, cuando les das trabajo, suelen ser muy agradecidos», destacó José María Escobar, que ha contratado a personas procedentes de la bolsa de trabajo de Cáritas en su restaurante de Badajoz. «A mí me llena participar en la labor social que realiza Cáritas».

En la actualidad hay 40 empresas que colaboran con los proyectos de inclusión de Cáritas, una cifra que la ONG espera incrementar tras el encuentro de ayer. «En el año 2018 logramos 87 inserciones laborales y nos hemos dado cuenta de que en muchos casos los contratos temporales se van renovando y esas personas siguen trabajando un año después de comenzar».

Molina explicó que las empresas colaboradoras facilitan la realización de prácticas tutorizadas y también contratos de inserción. «Son personas que están trabajando en la hostelería, como administrativos, en la construcción, como mozos de almacén, recepcionistas... Lo importante en estos casos es que nosotros conocemos a esas personas y hay una garantía de que van a funcionar».

«No se crea una empresa para enriquecernos personalmente, sino para colaborar con otros. No debemos olvidar que si los últimos mejoran, nuestra empresa mejora; y si nuestras empresas mejoran, lo notarán los últimos», defendió el psicólogo Alfonso López-Fando en la jornada de ayer.

Este especialista comenzó a trabajar como psicólogo en Cáritas y ahora es el responsable de la Agencia Consultora Sowos, en la que intenta impulsar la «huella social». «Se trata de que los últimos de la sociedad estén presentes en nuestras tomas de decisiones. El sentido de una empresa debe ser mejorar la sociedad, en este caso la sociedad extremeña», afirmó.

En la misma línea se expresó el director de Cáritas Diocesana, Jesús Pérez Mayo, quien dijo que el mercado no debe ser un lugar en el que las empresas compitan por maximizar sus beneficios sino un «lugar de encuentro en el que trabajemos juntos para hacer que las personas que viven alrededor crezcan y se desarrollen».

«A mí se ha quedado marcada una frase que repetían mucho en 'La bola de cristal', ese programa de televisión que ponían cuando yo era niño: Solo no puedo, con amigos sí», añadió Pérez Mayo.

«Quien ayuda comprueba que al final el beneficiado es él mismo. Hay más gozo en dar que en recibir», aseguró el arzobispo de Mérida-Badajoz, Celso Morga, que intervino en un encuentro al que también asistió el delegado episcopal de Cáritas-Diocesana, Francisco Maya. «Vuestras empresas y vosotros podéis ser una bendición para estas personas».

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