

Secciones
Servicios
Destacamos
Gerardo Ayala es un arquitecto afincado en Madrid responsable, entre otros edificios, del nuevo aeropuerto de Pamplona o del teatro central de la Expo 92 de Sevilla. Pero no olvida que su primer encargo fue la sede de HOY en Badajoz, su ciudad natal, ya que se crió cerca del convento de San Agustín. Recuerda que, cuando era pequeño, pasaron unos visitantes por su calle y preguntaron qué podían visitar en la zona. «Un vecino les contestó que no había nada que ver, que se fuesen a Portugal», rememora con tristeza. Este es uno de los recuerdos que le impulsó a hacer algo por el Casco Antiguo y participar, con otros tres compañeros, en el concurso para elegir la nueva sede de la Fundación CB, que estará en la Plaza de Santa María.
«Me hacía mucha ilusión por ser mi barrio de pequeño y el resultado es un edificio del siglo XXI, no del siglo XX. Hay que jugársela al diseñar y creo que este será el icono del Casco Antiguo», dice este profesional.
El equipo de Ayala, íntegramente formado por pacenses, resultó ganador. Los arquitectos que firman el proyecto son Ángel Ganivet y Juan Carlos Sánchez. Han contado con el apoyo de Gerardo Ayala y Ángel Gamero para su diseño. Esta semana, los cuatro han dado una charla organizada por Coade (Colegio Oficial de Arquitectos de Extremadura) en la Rucab con motivo de la Semana de la Arquitectura. La Fundación CB invitó a distintos colectivos a la charla, entre ellos los vecinos del Casco Antiguo, con el objetivo de dar a conocer el proyecto al detalle y resolver dudas. Los autores del diseño salieron muy contentos porque la acogida fue muy buena.
El edificio se instalará en una manzana entera del Casco Antiguo al lado de la plaza de Santa María (la del Museo Luis de Morales). Se trata de una de las áreas más deprimidas del barrio, ya que es parte de la calle Encarnación, una de las vías con más solares y edificios en ruinas. El diseño será singular. Tendrá dos fachadas, una hacia la plaza de San José, frente a la Puerta del Capitel, que mantendrá su apariencia clásica. Será la entrada más discreta, para el personal. El acceso principal, para el público, será por Santa María y lo más característico del proyecto es que el inmueble se une a la plaza e incluso se crea un escenario que une ambos espacios. De hecho, el proyecto incluye un rediseño de toda la plaza que tendría que costear, de forma paralela, el Ayuntamiento de Badajoz. Los arquitectos esperan que se respete el proyecto porque lo consideran básico.
En cuanto al edificio, por fuera lo recorre una celosía con cerámica que se abre para dejar una cristalera. Es el salón de actos del edificio que funcionará como mirador de la zona. Una de las peculiaridades del diseño es que esta sala para eventos está en la planta más alta y es acristalada por todas partes. Es en forma de cubo y la parte superior sobresale por arriba. Visualmente, cuando esté iluminada, dará luz a la zona. «Será como un faro», explica Ángel Gamero, que añade que podría dejarse la luz durante toda la noche como iluminación artística de la zona.
Precisamente la luz es uno de los orgullos del equipo de arquitectos. Juan Carlos Sánchez explica que su objetivo ha sido extender el edificio hacia la plaza. «Y también lo contrario. Meter la plaza en el edificio». Para lograrlo, uno de los efectos es que la luz no solo entra en el inmueble, sino que también sale.
El interior es prácticamente diáfano. Son espacio abiertos, y según sus creadores, flexibles para poder acoger todo tipo de eventos. «La Fundación CB quiere que tenga actividad 24/7. Este edificio atraerá gente y levantará la autoestima de la zona», añade Ángel Ganivet.
El proceso de creación, indican, no ha sido fácil, pero se lo han pasado muy bien. «Nosotros teníamos mucha admiración por Gerardo Ayala y hemos hecho un buen equipo», detalla Sánchez, que también agradece a la Fundación CB que eligiese su edificio a través de un concurso arbitrado por Coade.
Actualmente el estudio de detalle y el proyecto de actuación singular están en manos del Ayuntamiento de Badajoz. Se lo entregaron el 7 de julio. Cuando tengan el visto bueno, podría elaborar el proyecto de ejecución y continuar con los trámites.
Ganivet concluye que, cuando esté en marcha esta sede, la plaza será un eje cultual para el centro junto con el Museo Luis de Morales y el convento de Santa Catalina.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Los libros vuelven a la Biblioteca Municipal de Santander
El Diario Montañés
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones de HOY
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.