El acabado final que tendrá el pavimento central de la plataforma única creada en San Antón, Parras y Clavellina no convence a todos. Tal ... y como ha publicado este diario, no será de granito, material empleado en el resto de obras de peatonalización en la ciudad, sino de aglomerado impreso, un asfalto sobre el que se realizan dibujos que imitan a las baldosas.
Publicidad
El Ayuntamiento defiende la elección de este material. Lo hace tanto el actual concejal de Infraestructuras, Víctor Bazo, como su antecesor en el cargo en el anterior equipo de gobierno municipal, Andrés Licerán. Fue precisamente durante la legislatura de Luis Salaya cuando se proyectó esta obra y cuando se contrató.
«Hay que pedir paciencia a la gente. Si lo hacen bien, va a quedar mucho mejor de lo que se puede ver ahora», apunta Licerán. Hay que recordar que en estos momentos San Antón y Parras están abiertas de manera provisional y que en el centro de ambas vías lo que se puede ver es una calzada de asfalto situada al mismo nivel que las aceras. Pero la obra no ha terminado.
Según ha detallado Víctor Bazo, sobre esa capa de asfalto se colocará una malla y, a continuación, una textura que imitará a las baldosas de las aceras. Será de color gris y sobre ella se dibujarán las cuadrículas. Pero no habrá granito. Se trata de un pavimento continuo pigmentado. Aunque en un principio se ha informado de que sería hormigón impreso, la denominación correcta es aglomerado impreso, precisa el concejal el PSOE.
Publicidad
Licerán recuerda que se optó por este material por dos cuestiones principales. Por un lado, el tiempo de ejecución. Se buscaba que fuera una obra rápida para causar las menores molestias posibles a los vecinos y comerciantes. Y, además, hacía falta un material resistente, ya que por San Antón y Parras seguirán pasando autobuses. A estos factores hay que añadir que en el momento de realizar el proyecto el Ayuntamiento solo disponía de una partida cercana a los 200.000 euros para esta intervención. La obra salió a licitación primero por 190.000 euros y la convocatoria quedó desierta. Después el presupuesto se incrementó en 40.000 euros. Fue adjudicada finalmente a Sevilla-Nevado por 238.501 euros.
«Se abarata muchísimo la obra y se gana en tiempo de ejecución. Y, además, las baldosas de granito se mueven con el paso del tiempo debido al peso de los vehículos. Este pavimento es más resistente y tiene más durabilidad», describe Bazo.
Escoge el plan de suscripción que mejor se adapte a tí.
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.