«Somos 1.300 vecinos, la mayoría con más de 60 años y lo estamos sufriendo mucho». Habla Francisco de Borja Gutiérrez, el presidente de ... la asociación de vecinos de La Madrila, que desde el domingo no para de hacer entrevistas con medios de comunicación. El tema es siempre el mismo: hacer una lectura de lo que sucedió en la madrugada del sábado al domingo, cuando un trabajador de un local de ocio se puso a conducir un coche en la peatonal plaza de Albatros. Su trayecto temerario cesó cuando la Policía Nacional pegó dos tiros al aire y el conductor fue detenido. Un vídeo publicado en X registró la tensión del momento.
Publicidad
Para Gutiérrez lo sucedido el sábado «no es la gota que colmó el vaso», sino «una gota más». Señala que «tiene que pasar algo gordo para que se tomen medidas». Hoy martes tendrá lugar la primera reunión de la mesa de trabajo sobre la seguridad en la Madrila que el alcalde anunció el pasado 6 de octubre después de las quejas de los vecinos. Gutiérrez se muestra «muy escéptico» sobre los efectos que puede llegar a tener esta comisión. «Estamos hartos de dar plazos y si esto continúa así vamos a denunciarlo a Fiscalía», señala. Uno de los aspectos que se van a reclamar es que se vuelvan a colocar los bolardos en la plaza para evitar que pueda volver a suceder algo similar. Sobre la presencia de Policía en la zona indica que «ha mejorado algo», pero no de forma suficiente.
En el día de ayer trascendió la detención por la Policía Nacional de un hombre por las presuntas amenazas al conductor de la Madrila. Según la Policía Nacional pasó a disposición judicial por un delito de amenazas, sin precisar si portaba algún tipo de arma. Al ser considerado un delito leve, informa el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, ayer se produjo un juicio rápido entre el conductor del vehículo y la persona que supuestamente le amenazó. Este, que se encuentra en libertad, reconoció un cierto enfrentamiento con el trabajador del ocio nocturno que pidió una orden de alejamiento. La sentencia se hará pública hoy martes. Al ser un delito menor es previsible que las penas sean escasas.
El supuesto conductor temerario que puso en riesgo la integridad de las personas que estaban a las cinco de la mañana en esta zona de ocio, un hombre de 28 años, fue puesto en libertad el pasado domingo. La Policía Nacional envío ayer al Juzgado de instrucción número 1 el atestado en el que se aporten más datos sobre estos hechos.
Publicidad
En tanto, la Policía Local está elaborando el correspondiente atestado sobre la peligrosa conducción del trabajador del local de La Madrila. Es también el Juzgado de instrucción número 1 el que se encarga de estos hechos que, pese a zanjarse sin consecuencias graves, se trata de una gota más dentro de la histórica situación de conflicto de La Madrila.
Los agentes de la Policía Nacional se vieron obligados a usar sus armas para frenar a este conductor, que fue trasladado a la Jefatura de la Policía Local, donde se sometió a las pruebas de alcoholemia y drogas, que dieron negativo. El vehículo también fue trasladado al depósito de la sede policial.
Publicidad
Lorenzo Simón
Sindicato policial Jupol
Francisco de Borja Gutiérrez
Presidente vecinal de La Madrila
La Policía Local se encontraba en la zona por un refuerzo de seguridad habilitado después de la reunión con la asociación de vecinos de La Madrila el pasado 6 de octubre. En ese momento el alcalde Rafael Mateos no cuantificó cómo iba a incrementar la seguridad en la zona e indicó que «si por parte de la Jefatura de la Policía Local o de la comisaría de Policía Nacional se nos recomienda que se incremente la dotación en los servicios es una cuestión de decisiones operativas que corresponde tanto a la Policía Nacional como al inspector jefe de la Policía Local de Cáceres».
Ese mismo día el jefe de la Policía Local, Benedicto Cacho, dio cuenta de las dificultades para cubrir todas las zonas de la ciudad con las dotaciones actuales de la Policía Local. «Hacemos muchísimas intervenciones, pero el problema es que si hay 700 personas aquí no podemos impedir la libre circulación, es un derecho constitucional, la calle es de los ciudadanos a no ser que estén haciendo algo que sea una infracción administrativa, pero es complicado adoptar medidas globales cuando tenemos una ciudad muy grande».
Publicidad
En cuanto a los dos tiros disuasorios que llevó a cabo uno de los agentes de la Policía Nacional el sindicato policial Jupol mostró su apoyo tajante a esta acción. «Apoyamos a los compañeros que estaban allí, hay que recordar que estamos en alerta antiterrorista nivel 4, no se puede permitir que alguien se ponga a conducir con un coche por una zona peatonal», expresa Lorenzo Simón, secretario provincial de este sindicato policial. Los disparos al aire son un método que no reviste peligro para las personas, argumenta.
A su modo de ver la situación en los bares de La Madrila no es especialmente conflictiva. Solo señala un local en el que suelen darse más problemas. Lo que sí supone un peligro para la seguridad, indica este agente, es la falta de personal en la Policía Nacional. Indica que en la comisaría de Cáceres hay un total de 230 funcionarios. En noches de fines de semana la situación que puede darse es que haya solo «un coche o ninguno» patrullando la ciudad.
Escoge el plan de suscripción que mejor se adapte a tí.
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.