Laura Varaldi, responsable del Refugio San Jorge, en el interior de uno de los 23 cheniles para perros con los que cuenta el recinto. ARMANDO MÉNDEZ

La saturación y 68.000 euros de deuda llevan a la perrera de Cáceres a una situación extrema

El Refugio San Jorge está pendiente de cobrar la subvención municipal de este año y clama por una ampliación de las instalaciones

Lunes, 12 de junio 2023, 20:52

El Refugio San Jorge de Cáceres, que funciona como perrera municipal y hogar de acogida para gatos abandonados, está en una situación extrema. El ... mensaje publicado recientemente en redes sociales ha hecho saltar las alarmas.

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«Debido al gran número de animales que hemos recogido (perros y gatos) y al poco espacio del que disponemos (23 cheniles) y a la gran deuda veterinaria que tenemos, nos vemos obligados a tomar la terrible y dolorosa decisión de no recoger ningún animal más hasta que la situación mejore y podamos disponer de más espacio y tener ayuda económica para poder saldar por lo menos una gran parte de la deuda que tenemos (68.000 euros)», reza el texto, que se hizo público el 16 de mayo.

Un mes después, Laura Varaldi, responsable del Refugio, admite que esa decisión no ha llegado a hacerse efectiva «por obligación moral». Reconoce también que a las instalaciones, situadas muy cerca del campus universitario, han seguido llegando durante este tiempo más animales. Sin embargo, subraya, la situación del recinto sigue igual. La saturación y la deuda acumulada con la Facultad de Veterinaria, que es donde operan y tratan a canes y mininos, empujan al complejo a una situación límite.

A esta deuda cercana a los 70.000 euros hay que añadir, apostilla Varaldi, la contraída con la empresa que suministra la comida, que asciende a 4.000 euros.

«Atravesamos una situación grave y difícil de sostener en el tiempo. Hay 'overbooking' y no damos abasto, a pesar de que hay una perrera provincial», señala la responsable del recinto municipal. El Refugio está todavía pendiente del cobro de la subvención que cada año le concede el Ayuntamiento. La cantidad global asciende a 45.000 euros y se paga en dos plazos de 22.500 euros.

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«Atravesamos una situación grave y difícil de sostener en el tiempo», admite Laura Varaldi, responsable del recinto

La perrera permanece todavía a la espera de que llegue el dinero correspondiente al primer semestre. «Sabemos que se ha dado la orden de pago, pero el dinero todavía no nos ha llegado», admite Varaldi al tiempo que subraya que 45.000 euros anuales no son suficientes para hacer frente a todos los gastos. «Solo en comida gastamos cada mes 3.000 euros», señala mientras apunta que la última visita que han hecho al veterinario con un perro que tenía una pata rota ha costado mil euros.

Además de poner el acento en la necesidad de incrementar la financiación, desde el Refugio se pone la lupa además en la urgencia de reformar las instalaciones y ampliarlas. En la actualidad hay 98 perros acogidos buscando ser adoptados repartidos entre 23 habitáculos. Hay, además, 85 gatos distribuidos en tres gateras grandes y en jaulas.

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La perrera provincial, que Diputación abrió hace 15 meses en la finca Haza de la Concepción de Malpartida de Plasencia, se ha quedado ya pequeña y está en fase de ampliación con más cheniles.

Cachorros en uno de los cheniles del Refugio San Jorge. ARMANDO MÉNDEZ

Detectan un aumento de abandonos que achacan a la futura implantación de la Ley de Bienestar Animal

El Refugio San Jorge ha detectado un aumento en el número de perros abandonados. «Nos ha llamado la atención porque en esta época no suele haber abandono de perros adultos. Y hay personas que se dirigen a nosotros y nos piden ayuda para deshacerse de su perro particular», detalla Laura Varaldi, responsable de la perrera municipal. A las instalaciones, relata, han llegado mastines, cruces de labrador, perros pequeños y canes de caza. En su opinión, este aumento de abandonos en esta época se debe a la futura implantación de la Ley de Bienestar Animal, cuya entrada en vigor será a partir del 29 de septiembre. «Creo que la gente se ha asustado», resume Varaldi sobre la llegada de la nueva normativa y sus consecuencias. Entre los principales cambios que introducirá destaca que los dueños de todos los perros deberán tener un seguro obligatorio y realizar, además, un curso 'online' que acredite sus conocimientos sobre canes. Las tiendas no podrán vender perros, gatos y hurones. Y se mantienen las reglas vigentes para los canes peligrosos. Por otro lado, los gatos deberán ser esterilizados. Los perros de caza, así como los destinados al trabajo y al deporte quedan fuera de esta normativa. El Ministerio de Agricultura elaborará una ley específica para ellos.

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