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El nuevo libro de Javier Cercas, 'El loco de Dios en el fin del mundo' (Random House) es fruto de una desconcertante paradoja. La invitación a un «ateo confeso, anticlerical y laicista militante» con «un punto diabólico» para moverse con carta blanca por los laberintos de la Santa Sede. Con acceso al Sumo Pontífice y para escribir lo que quisiera. El resultado es el libro «más gamberro, arriesgado y provocador» de Cercas (Ibahernando, Cáceres, 1962).
Casi 500 páginas en las que vuelve a retorcer los géneros en una «novela sin ficción», en su personal registro de 'Anatomía de un instante' o 'El impostor'. «No blanqueo a la Iglesia, porque no juzgo, solo muestro», advierte el autor de un texto poliédrico y polémico.
«¿Se han vuelto locos o qué?», fue lo primero que Cercas acertó a responder cuando en mayo de 2023, en el Salón del Libro de Turín, Lorenzo Fazzini, representante de la Santa Sede, le hizo una propuesta tan desconcertante como difícil de rechazar. Habían pensado en él para acompañar al papa Francisco y su comitiva a Mongolia y escribir un libro acerca del viaje, la Iglesia o lo que deseara.
«No es un encargo», le explicaron. El Vaticano le abría sus puertas con libertad total para hablar y preguntar lo que quisiera a quien quisiera. Quiso saber si podría conversar a solas con el Papa, condición que impuso para aceptar la insólita propuesta y plantearle la pregunta definitiva: ¿es posible la resurrección de la carne? «Comparada con la fe de mi madre, la del papa es dubitativa, y ella tenía la certeza de que vería mi padre después de la muerte. Es lo que le prometió la Iglesia y el cristianismo y ella quería una confirmación», explica Cercas.
«Soy ateo y soy anticlerical, como lo es el Papa. No pregunté por qué pensaron en mí, pero sé que ningún escritor en su sano juicio hubiera rechazado la propuesta y yo no lo hice», explica. Supo enseguida «que el libro trataría de cómo un ateo, un loco sin Dios, va hasta el fin del mundo en busca del papa, que es el loco de Dios, para preguntarle si mi madre vería a mi padre después de la muerte. El papa es la persona más autorizada para contestar esa pregunta, que es el origen y el meollo del libro, y debía hablar con él de loco a loco y de todo», insiste Cercas. «La respuesta de Bergoglio es sorprendente», anticipa sin destriparla.
Ha escrito «un libro mestizo; un ensayo poliédrico e híbrido sobre lo que ocurre hoy en la Iglesia, una biografía multifacética del Papa y una autobiografía de un católico que dejó de serlo», dice. «Una novela», insiste, a caballo entre la crónica del viaje a Mongolia y el buceo por los sótanos del Vaticano, firmada por un escritor que ante una oportunidad única «emprende una pesquisa extraordinaria que genera más interrogantes e inquietudes que respuestas».
«Espero que no me excomulguen. Ya veremos. Pero lo cierto es que me he vuelto más anticlerical que lo que ya era», ironiza sobre un libro que aún no ha leído el papa «y a quien recomendaré no hacerlo cuando se lo dedique».
Y es que reconoce haberse comportado «como un diablo». «Cuando el Vaticano le abre la puerta a un ateo, se la abre al diablo», dice Cercas que cita varias veces en su libro a los Rolling Stones y sus 'Simpatía por el diablo'. «He tenido la sensación de ser el diablo que entra a preguntar en el Vaticano y a sus jefes, aunque en realidad soy un privilegiado más que un ángel caído», se corrige.
En agosto el 2023 Cercas se instaló en un hotelito propiedad de unas monjas en el entorno del Vaticano. Antes del viajar a Mongolia se internó en el laberinto de la doctrina católica y en una institución de inmensa influencia, cuyo Sumo Pontífice parece ser una figura «escurridiza».
«Soy un loco reprimido que se suelta en los libros y este es el más chiflado que he escrito», insiste. «Lo protagoniza el loco de Dios, y es que hay que estar un poco loco para creer lo que creen los cristianos, para tener esa fe en un superpoder. En el libro hay un elogio de la locura que lleva a la gente a hacer cosas que la cordura impide hacer», asegura.
Cree que Francisco «es un papa anticlerical» para quien «el clericalismo es el cáncer de la iglesia» y que «los abusos sexuales son uno de los males que vienen de ese clericalismo».
«El cristianismo solo lo es si es subversivo –apunta– y Bergoglio asegura que si leyeran algunos los sermones de Jesús le llamaría trotskista», plantea.
Quiere dejar claro que su libro «no blanquea a la Iglesia», como «jamás» sus novelas «han blanqueado a nada ni nadie». «Digo cosas que no son halagadoras ni para la Iglesia ni para el papa, pero los escritores no estamos para juzgar. Estamos para entender, y eso no significa justificar ni blanquear; entendemos a un fascista, a un impostor o a la Iglesia». Reconoce que tenía «todos los prejuicios contra la Iglesia» y que regresa «sin recuperar la fe». «Las novelas dicen sí y no al mismo tiempo. No confío en la novela sin ironía, que es el primer instrumento de conocimiento y esta es particularmente irónica», concluye.
Javier Cercas es hoy el escritor español vivo más global, apreciado y premiado internacionalmente. Se dio a conocer con 'Soldados de Salamina' (2001), novela que elogió Mario Vargas Llosa, lo que echó a rodar una bola de nieve que no ha dejado de crecer. Se ganó luego el favor crítico de figuras como Susan Sontag o George Steiner y de lectores de todo el mundo con títulos como 'Anatomía de un instante', 'Las leyes de la frontera', 'El impostor', 'El monarca de las sombras' o de la trilogía 'Terra Alta'.
Entre sus amistades literarias están los premios Nobel como J. M. Coetzee o Kenzaburo Oe, además de narradores como Salman Rushdie, el fallecido Paul Auster, Jonathan Littell y Mathias Enard.
La obras de Cercas se han adaptado al cine, la tele al teatro y al cómic. Se estudian en colegios y universidades de todo el mundo y han sido objeto de artículos académicos, tesis doctorales y ediciones críticas. Su creciente prestigio hizo que el papa
Con cuatro años emigró con su familia Cáceres a Gerona, donde transcurrieron su infancia y su adolescencia. En 1985 se licenció en Filología Española por la Universidad Autónoma de Barcelona. De 1987 a 1989 enseñó español y amplió sus estudios en la Universidad de Urbana, Illinois (Estados Unidos). En 1989 empezó a dar clases de literatura española en la Universidad de Gerona. Dos años más tarde leyó su tesis doctoral y en 1995 ganó una plaza de profesor titular en la misma universidad, donde ahora está en excedencia. Desde 2003 se dedica en exclusiva a la literatura.
Sus libros se han traducido a más de treinta idiomas y han obtenido premios como el Nacional de Narrativa o Planeta en España, el André Malraux o el Mediterranée en Francia; el Dagger's Prize o el Independent Foreign Fiction en Reino Unido; el Grinzane Cavour o el Mondello en Italia; el Athens en Grecia; el Casino da Póvoa en Portugal o el de la crítica en Chile.También el Prix du Livre Européen y el Taofen a la mejor novela extranjera publicada en China.
Por el conjunto de su obra ha recibido galardones como los premios Ennio Flaiano, Sicilia o del Salone del Libro de Torino en Italia, el Ulysse o el Diálogo en Francia, el Metropolis en Canadá o el International Literary Flame Award en Montenegro.
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