

Secciones
Servicios
Destacamos
MARTÍN CARRASCO
BADAJOZ.
Sábado, 25 de noviembre 2023, 10:22
José Manuel Ballester (Madrid, 1960), Premio Nacional de Fotografía en 2010, expone 'Paisajes pensados', comisariada por Javier González de Durana, que pueden disfrutar en el ... Meiac hasta finales de marzo.
–En una ocasión dijo: «Desde pequeño he sentido una relación de protección junto a un árbol».
–Pienso que todos tenemos una necesidad de vincularnos al margen de la educación, la formación o el tipo de vida que hayamos desarrollado con lo natural, y quizás lo que tenemos más próximo es el arbolado. Me gustaría que estuviera más presente en las ciudades. El árbol nos recuerda que existe un espacio que se llama naturaleza.
–De hecho, el árbol protagoniza su reciente exposición en el Jardín Botánico de Madrid, titulada 'De arboris perennis...'
–Sí, necesito buscar un reencuentro con la naturaleza. Vivimos una problemática muy presente hoy en día que tiene que ver con la contaminación, la ecología, cómo se puede enfocar la ciudad del futuro... Luego está el interés por recuperar la relación con los entornos naturales, con el mundo rural.
–Hábleme de los inicios, sus estudios en pintura atraído por el romanticismo alemán...
–En mis primeros años mi atención se centraba en un paisajismo muy acorde con la línea de los prerrománticos y románticos alemanes, la escuela de Friedrich, Böklin... A este último lo conocí después de hacer unos paisajes que estaban en esa dimensión de búsqueda, de misterio, con escenas de cipreses y cedros que utilizaba como símbolos de trascendencia, de soportar el paso del tiempo.
–¿Por algún motivo en concreto?
–Todos esos temas me interesaban en aquel momento. Para mí el romanticismo es como una evasión, una vía de escape, o quizás un acto de rebeldía hacia una realidad que no reconoces como tal, o que no la asumes porque no te gusta. El romanticismo es la exaltación del individualismo, de buscar la escena donde quieres vivir.
–Por otro lado, lo «urbano» también forma parte de su discurso.
–Yo trabajo en dos polos: uno urbano, industrial y tecnológico, y otro natural, más básico y primario, rural. Un componente racional, y otro irracional, mágico, misterioso, incomprensible... que nos definen como especies.
–Que encuadramos dentro de un nuevo «pictorialismo»...
–Yo entiendo la fotografía como una forma más de interpretar la realidad. Cuando entra en escena la fotografía digital, el artista puede intervenir sobre ella de una forma más amplia y libre, como un pintor. Y entonces muchos aspectos propios de la pintura los puedes utilizar como herramientas dentro de la propia fotografía; por eso hablo de «neopictorialismo», porque hubo un primer pictorialismo cuando nació la fotografía que para ganarse su posición de dignidad frente a la pintura intentaba demostrar que era capaz de conseguir calidades propias de la pintura. La fotografía digital te permite intervenir en la realidad como un pintor.
–Llegamos a la experiencia de 'Paisajes pensados'.
–Godofredo era un artista que pensaba mucho, no retrataba los paisajes, sino que los pensaba. Son metafísicos, trascienden a la realidad. Realmente la realidad es un pretexto o un motivo sobre el que trabaja para decir otras cosas, para hablar de la existencia humana, de la relación con el paisaje, de la intervención en el paisaje, porque si te das cuenta todos los paisajes son intervenidos por el hombre. La presencia humana está a través de la acción que deja, de las huellas, es como cuando un cazador va buscando a su presa a través de las huellas, sabes que está ahí sin estar.
–Es interesante esta idea de huella, de paisaje intervenido por el hombre...
–Es una relación con la naturaleza donde el hombre de forma activa interviene, y modifica. Siempre está presente en su obra, y siempre desde un plano muy profundo, filosófico y trascendente. Ortega Muñoz no es impresionista en el sentido de plasmar impresiones visuales, su mirada es interior. Y luego la estoicidad, esa especie de templanza en el color, esa sobriedad que le caracteriza, además de la «ingenuidad naif» pero en el sentido más metafísico y profundo, porque es una ingenuidad muy de honestidad. Godofredo es un artista honesto, muy honesto. Y claro, esa «silenciosidad» –no sé si existe esta palabra–, este aspecto de artista silencioso, que no pretende, que trabaja a través del silencio, de la reflexión, de su relación profunda con el lugar en el que está... Con la vida, realmente.
–Llegados a este punto, sería interesante saber su opinión sobre la modernidad de Ortega Muñoz.
–Creo que Ortega Muñoz es un artista que tiene mucho recorrido en el sentido de que está poco explorado, poco estudiado. Eso significa que no ha sido comprendido en su totalidad (si es que se puede comprender en la totalidad a un artista). Para mí es un artista de una gran profundidad, de los más metafísicos de su generación, por supuesto, y del siglo pasado. Creo que tendría que tener una posición más relevante. Es un artista abierto, que tiene una dimensión que por lo que sea –las circunstancias– no se valoró como debiera en su momento.
–¿A qué puede deberse?
–El arte también es eso... En el arte hay una evolución y una forma de mirar, y la sociedad mira de una manera, existen como hábitos que van cambiando, y yo creo que en este proceso de cambios se pueden hacer relecturas de algunos artistas y se les puede recolocar en un sitio más justo. Creo que es un artista muy importante, creo que es interesante que esté presente y creo que tiene una gran vigencia hoy en día. Se da el caso de artistas que forman parte de la historia del arte que tienen su discurso, pero ya cerrado, y yo pienso que el discurso de Godofredo Ortega Muñoz sigue estando abierto.
–La muestra finaliza con una fotografía portentosa de una cantera de Almería...
–Godofredo no pintó canteras, pero lo pudo hacer, porque es compatible con su forma de entender el paisaje. Es mi homenaje, una forma de dejar un Godofredo más abierto, imaginándome a Godofredo en ese escenario, proyectado hacia el futuro... Este trabajo lo he realizado con mucho respeto, y ha sido como una ficción de diálogo a través del arte... Un diálogo entre dos artistas.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones de HOY
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.