

Secciones
Servicios
Destacamos
Álvaro es un valiente. «Cáceres necesitaba un cambio de filosofía en su repostería artesana. Se estaba quedando obsoleta. Estamos acostumbrados a dulces demasiado empalagosos, con mucha carga de azúcar», opina. Álvaro Holgado Fernández (Cáceres, 1997) vuelve a su ciudad desde el Basque Culinary Center y desde la cocina de Tícket, uno de los proyectos de los hermanos Albert y Ferrán Adriá, dispuesto a enfrentarse a la tradición de bambas, trabucos y roscas de Málaga y salir adelante con su propuesta de pastelería moderna.
«Quiero hacer un producto que encaje con el gusto de la clientela, con mucha variedad y pastelería americana muy cuidada: cookies, brownings, cinnamon rolls. Nuestra oferta se va a mover mucho por redes sociales, nuestro público potencial es joven, más familiarizado con esta repostería que con el san marcos o el petisú», anuncia.
Un cliente clásico de pastelería de toda la vida distingue entre un trabuco y una oreja, ¿pero qué es eso del cinnamon rolls? «Se traduciría como canela enrollada, consiste en masas estiradas fermentadas con mantequilla y en su interior, canela, azúcar moreno y mantequilla, se enrollan, se hornean y se terminan con crema dulce de queso», detalla Álvaro, que el 1 de mayo inaugurará con su pareja, Ángel Gallardo (Mérida, 2002), su pastelería Chef Alia Pastry Shop en el número 15 de la avenida de la Montaña de Cáceres.
Apasionado de la cocina desde pequeño, gracias a su madre y sus abuelas, y tras estudiar en el colegio María Auxiliadora y en el IES El Brocense de Cáceres, Álvaro hizo el grado de Gastronomía y Artes Culinarias en el Basque Culinary Center de San Sebastián. Realizó las prácticas en Casa Claudio de Casar de Cáceres y dos cursos con Albert Adriá en el Tícket Bar (una estrella Michelín) de Barcelona, con sus mentores David Gil y Alfredo Machado. También trabajó en Burger King aprendiendo cocina de batalla e hizo prácticas en Mérida, concretamente en Terracota con Juanma Pérez.
Tras pasar la pandemia trabajando en la cocina de Atrio, llegó el momento de volar en solitario y ya prepara tartas de queso al horno o de zanahoria y otras basadas en recuerdos infantiles como las de Oreo o Kinder en su flamante obrador. «Este local está en un lugar de paso y esperamos atraer a los clientes por el olor de las tartas», confía Álvaro.
Del trabajo con los hermanos Adriá, ha aprendido la cultura del esfuerzo, la perfección y la profesionalidad. Con el tiempo, prepararán cajas de desayuno para llevar y panes artesanos de masa madre de centeno o espelta. También elaborarán tartas personalizadas sin azúcar, sin gluten, sin lactosa. Pero lo inmimente es inaugurar y comprobar si la pastelería moderna es capaz de competir con los pasteles cacereños de toda la vida.
Publicidad
Álvaro Soto | Madrid y Lidia Carvajal
Cristina Cándido y Álex Sánchez
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.