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Chimeneas: el patrimonio amenazado
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Adenex hace inventario de estas piezas de arquitectura industrial y pide a la Junta de Extremadura y a los ayuntamientos que las declaren bienes protegidosFábrica de hielos, de jabones, de extracción de aceite de orujo, de harinas, de ladrillos, fundición de minerales, lavadero de lanas, bodegas, minas... De todo esto hablan las viejas chimeneas industriales extremeñas. Porque todo eso fueron hace décadas. Ya no cumplen esas funciones, pero ahí siguen, unas en mitad de la dehesa y otras en plena ciudad, rodeadas de casas, calles, coches y negocios. Conviven las que presentan un estado cercano a la ruina con las bien conservadas, las protegidas con las olvidadas. Y sobre todas ellas acaba de poner el foco Adenex, que pide proteger las que no lo están y aumentar el grado en las que sí tienen ese respaldo.
Cumpliendo con el segundo de los objetivos que figuran en su nombre, la Asociación para la Defensa de la Naturaleza y los Recursos de Extremadura escribió a la Junta el pasado julio. Lo hizo, en concreto, a la Dirección General de Bibliotecas, Museos y Patrimonio Cultural, para «requerirle su atención sobre las antiguas chimeneas industriales de ladrillo que aún permanecen en pie en la región». Y para solicitarle «que les sea otorgada su protección bajo alguna de las dos figuras previstas en la ley extremeña de Patrimonio Histórico y Cultural del año 1999». O sea: que las declare Bien de Interés Cultural (BIC) o Bien Inventariado.
La primera de estas dos figuras se reserva para los bienes más relevantes, y la segunda para aquellos considerados singulares o con valores dignos de ser preservados. En este segundo grupo tienen a priori más encaje estos «elementos arquitectónicos singulares, irrepetibles, característicos de sus enclaves, como dedos con los que la historia nos señala los lugares donde nuestros antepasados empeñaron sus esfuerzos para dejar una Extremadura mejor», define el colectivo conservacionista.
«Empezamos a recopilar chimeneas hace más de dos años, y desde entonces ha sido un goteo continuo de información que nos iba llegando desde distintos puntos de la comunidad», sitúa Antonio Díaz, miembro de Adenex y uno de los autores del inventario que ha hecho la asociación.
En él hay 48 ejemplos, cada uno de ellos ilustrado con al menos una fotografía. No se trata de una investigación definitiva, sino más bien de una aproximación al fenómeno, documentada pero abierta a más aportaciones que puedan ampliar el catálogo.
En él hay ejemplos que muestran la variedad de soluciones arquitectónicas que se aplicaron sobre estas piezas que ayudan a dibujar el perfil de las poblaciones, a siluetear «su 'skyline'», ilustra Adenex. Aparecen en el inventario de chimeneas de la asociación ecologista piezas ubicadas en 23 localidades: Ahillones, Almendralejo, Azuaga, Badajoz, Berlanga, Cáceres, Castuera, Coria, Feria, Fregenal de la Sierra, Garlitos, Jaraicejo, Mérida, Monterrubio de la Serena, Plasencia, Plasenzuela, Los Santos de Maimona, Torrejoncillo, Trujillo, Valverde del Fresno, Villafranca de los Barros y Villanueva de la Sierra.
En esta relación elaborada por el grupo de trabajo de Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Adenex tiene una importancia particular Almendralejo, claro referente regional en este capítulo. En la ciudad hay diez chimeneas que recuerdan lo importante que la industria alcoholera ha sido históricamente en la localidad. En ella hay incluso una asociación que reivindica la importancia de estos elementos verticales y que ayudó a que el Ayuntamiento decidiera incluir en su plan de urbanismo la protección de las chimeneas, un patrimonio local que cuenta hasta con su propia guía, editada por la Concejalía de Turismo.
Ese abrigo de seguridad, el que le concede la protección a escala municipal, es también objeto de interés para la asociación conservacionista, que anima a las corporaciones locales a incluir este patrimonio en sus catálogos municipales de bienes protegidos. «En el pasado, los ayuntamientos fueron los grandes beneficiados de la actividad de las empresas que utilizaban estas chimeneas, y ahora deben ser los grandes interesados en mantener su memoria a través de las nuevas generaciones», propone Adenex, que detalla que solo la chimenea del pozo La Esmeralda en Cáceres y la de Jaraicejo tienen la consideración de BIC, al formar parte de conjuntos patrimoniales que tienen esta catalogación (las minas de Aldea Moret en el caso de Cáceres y el puente del Cardenal en el de Jaraicejo).
Plasencia, Mérida, Villafranca de los Barros, Castuera o Plasenzuela son ejemplo de consistorios que han incluido a estas piezas en sus catálogos municipales de bienes protegidos. Pero hay otros que no han seguido este camino y tienen en sus términos ejemplares que agradecerían más cuidados. Unas pocas chimeneas los disfrutan, y hoy están integradas en una casa de cultura, un museo, un hotel o una universidad popular. Ubicaciones impensables hace solo unas pocas décadas, cuando aún echaban humo.
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