Las unidades de cuidados intensivos (UCI) de los hospitales españoles se han convertido en el centro de todas las miradas. El doctor Basilio Sánchez es el jefe de la UCI del complejo hospitalario de Cáceres, ubicado en el área de salud más afectada por el coronavirus en la región. Incluye el hospital San Pedro de Alcántara y el Universitario.
Además de atender y proporcionar cuidados médicos, es el encargado de contactar telefónicamente con los familiares para darles las referencias sobre las personas que están ingresadas graves. «Es una situación que yo nunca había vivido, en un minuto o dos informo sobre su estado, es de una enorme soledad, no tanto para los enfermos, que están sedados y no sufren, como para los familiares». La potencia en el contagio de este virus hace que los pacientes hospitalizados tengan que estar aislados de los suyos. Ya no hay noches haciendo guardia junto al familiar enfermo en el sillón de un hospital.
En el protocolo que se sigue en esta crisis del COVID-19 se ha decidido que sea un solo profesional el que hable siempre con las familias, para extremar el trato humano. «En estos días se está viendo una humanidad inmensa, que se desborda», describe este médico de larga trayectoria. Sánchez, que además es un reconocido y premiado poeta, indica que estos días la poesía la tiene «en modo off», pero no el punto de vista sensible sobre lo que le rodea. «Los familiares tienen que saber que aunque ellos no vean a los enfermos y no nos vean a nosotros, esas personas están atendidas con el mismo cariño y la misma profesionalidad que lo haríamos con cualquier otro paciente crítico, les estamos dando el trato más humano del que somos capaces».
Cuenta Sánchez que a los familiares les surge la duda de si se va a seguir tratando a los pacientes «aunque sean mayores». «Yo les insisto en que a todos los pacientes se les está tratando al 110% con todos los procedimientos, con todas las terapias que se están demostrando útiles y con todo el personal que se requiere, se les está tratando con dignidad».
El perfil de los pacientes que están tratando en esta unidad afectadas de coronavirus corresponde a personas de edad avanzada. «El 75% son personas mayores de 60 años, puede darse un caso aislado por debajo de esa edad, pero en general viene asociado con otras patologías que hacen que el paciente se infecte de forma más grave».
Abnegación
Estos días en la UCI se trabaja «con tensión y con miedo», pero también «con abnegación, entrega y sacrificio absoluto, diariamente se vive el esfuerzo, a veces con olvido de uno mismo», reconoce este facultativo, que confiesa sentirse «emocionado» con el homenaje que, día tras día, les está haciendo toda la sociedad aplaudiéndoles en los balcones a las 20.00 horas.
El reto médico al que les ha enfrentado el coronavirus hace importante, señala Sánchez, tomar decisiones de forma conjunta. «Tenemos nuestras reuniones diarias, tomamos decisiones terapéuticas, respecto a los ingresos, intentamos mantener el espíritu colectivo que guía esta especialidad, porque clarifica e intensifica la atención».
El jefe de la UCI cacereña explica que hasta el pasado martes se encontraban en el San Pedro de Alcántara la totalidad de los infectados por coronavirus del área de salud que requerían el ingreso hospitalario, pero ese mismo día ingresó en la UCI del Universitario el primer afectado por este virus. La llegada al límite de la capacidad de la UCI del San Pedro de Alcántara (con 12 camas) se resuelve con esa medida. Se prevé también habilitar un tercer espacio en el Universitario para poder atender a los nuevos casos que lleguen.
«El 75% son personas mayores de 60 años, en general con otras patologías»
enfermos
«Para los sanitarios es prioritaria la protección, tenemos que seguir en activo en el hospital»
contagios
«El SES está habilitando todas las camas de UCI posibles en toda la región»
recursos
El reto de esta enfermedad es, en todas las unidades hospitalarias, permitir que el resto de pacientes que tienen otras afecciones tengan garantizada su atención y evitar el contagio. «La UCI del San Pedro se convirtió en el centro de ingresos de pacientes infectados con el coronavirus, cuando tuvimos ya cuatro o cinco pacientes decidimos sacar al resto, a los no infectados, y llevarles a la UCI del Universitario, que hasta ahora ha estado funcionando como UCI de pacientes no infectados. A partir de ahora en esa unidad habrá pacientes positivos y no positivos que estarán separados por áreas».
Quiere dejar claro que cuenta con medios suficientes. «Sigue habiendo camas de cuidados intensivos si finalmente necesitan ese soporte que no se les puede aplicar en otro sitio, el SES está habilitando todas las camas posibles en todos los hospitales de la región». En un horizonte de mayor necesidad indica que se podrían utilizar camas no solo de intensivo, sino «de otras áreas». Por ahora los recursos de medicina intensiva, coordinados con anestesistas, son suficientes para hacer frente a esta enorme crisis sanitaria, tranquiliza Sánchez.
Este mensaje de calma no obvia que los medios humanos con los que se cuenta son reducidos. «La población de medicina intensiva es muy limitada, ahora mismo todos los intensivistas de la región están trabajando en sus unidades, no hay posibilidad de que lleguen nuevos contratos, en enfermería se pueden forzar los turnos con enfermeros de otras áreas que están formados en pacientes críticos».
Esta escasez genera «un sentido genérico de responsabilidad entre todos los intensivistas y anestesistas, ahora mismo es una batalla conjunta en la que nos coordinamos todos los especialistas que pueden tratar a un paciente con respiración mecánica, intubar o aplicar cualquiera de los tratamientos que estamos utilizando».
Recuperación
En cuanto a la recuperación de pacientes que se encuentran en la UCI, señala que aún se está en un periodo inicial. «La recuperación de los pacientes críticos tarda entre dos o tres semanas, un paciente que acaba en ventilación mecánica tiene una estancia media en UCI de al menos 20 o 21 días y los pacientes más antiguos son de unos nueve días, aún no hemos tenido tiempo práctico para poder llegar a la curación de un paciente gravísimo, como son los que tenemos en la UCI».
¿Existe miedo al contagio por parte de los médicos?
«El miedo no es tanto por nuestra salud, que también, porque depende de la edad o de nuestras patologías, pero es también el miedo de poder contagiar a las gente con la que vivimos, o poder contagiar a los mayores, a los que dejas de ver, o a tus hijos, a los que también dejas de ver, nosotros no podemos quedarnos en nuestra casa, tenemos que volver sanos al hospital y seguir en activo». Es un riesgo alto el hecho de que un número elevado de sanitarios estén en cuarentena o de baja. «Es prioritaria la protección».
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