

Secciones
Servicios
Destacamos
«Aquí había gente ya a las seis de la mañana», responde Juan Cambero, veterano voluntario de la asociación ARA, que monta guardia a la ... puerta de la Universidad Laboral de Cáceres. Solo son las siete y media. Parece temprano, pero es que el movimiento en ese punto había comenzado mucho antes. La hilera de caminantes por las inmediaciones de la Avenida de la Universidad y el trajín de vehículos confirmaba que no era un sábado cualquiera, con la mayor oposición de docentes de Extremadura, nada menos que 15.402 aspirantes a las 819 plazas convocadas. Se presentaron 12.082, el 78 por ciento. Los que realizaron la prueba fueron 10.163, casi el 66 por ciento.
La capital cacereña albergó 16 de las 33 sedes habilitadas. En Badajoz se abrieron otras 14. También las hubo en Mérida, Almendralejo y Montijo. Solo entre la Laboral y el campus se esperaban ayer unos 5.000 opositores, pese a ello el dispositivo que montó el Ayuntamiento y en el que colaboraron Guardia Civil, Policía Local, Cruz Roja y ARA permitió que no se viesen imágenes como las de otras ocasiones, sin apenas atascos de tráfico. Esta vez fueron mínimos como reconocía Beatriz Rodríguez. Tiene 37 años y se presentaba en la especialidad de Física y Química. Era la tercera vez. Llegó desde Badajoz, de donde salió con antelación. «Hemos tardado una hora y media. Ha habido un poquito de atasco a la entrada. En las rotondas estaba la Policía y nos desviaban. Estaba bien organizado porque esta vez somos más opositores». Los nervios los disimulaba como podía. «Quiero que esto empiece ya. Vengo a dar lo mejor de mí y a esperar que salga bien. Me he preparado a conciencia pero hay factores que no dependen de nosotros».
Jaime Canales
Desde antes de las siete de la mañana en el campus
La consejera de Educación, Mercedes Vaquera, habló de un día de «mucho esfuerzo» con un reconocimiento a los directivos de los centros educativos y a las organizaciones que colaboraron en el dispositivo. «Ha salido fenomenal», resumió. Recordó que se movilizaron a 1.399 personas en 279 tribunales. Como ejemplo de organización citó las salas de lactancia que se dispusieron.
Los futuros maestros protagonizaron la mayor oposición de Extremadura. El ambiente en el campus universitario de Badajoz era apacible con buena temperatura. Había maridos de opositoras empujando algún carrito con bebé, algún familiar con la maleta de ruedas que revelaba haber hecho noche en la capital pacense y varias abuelas y abuelos. Esperaban en la Facultad de Económicas y en la Escuela de Ingenierías Industriales.
En el recibidor de esta última, varios expositores de sindicatos mostraban carteles deseando buena suerte a los candidatos y ofrecían todo tipo de información a los más desorientados, así como merchandising. «El llamamiento ha sido muy rápido. Al rato ha salido mucha gente que ha venido solo a firmar, pero que deseaba permanecer en la bolsa de trabajo. En Infantil el sorteo ha sido con algo de retraso y los tres temas no han salido hasta las 9.35 horas, pero por lo demás bien», detallaba Ana Hernán Sanz, de Servicios Públicos de UGT.
Fuera, a la sombra, estaban 'Vicen' Amarilla y su marido Plácido, de Montijo y padres de Lourdes, opositora, de 30 años y que aún vive con ellos. «Todavía no ha trabajado de maestra, -explica su madre- solo en un comedor de un colegio y este año lo ha compaginado con estudiar y preparar el trabajo que tiene que exponer. Mi hija estudió en Magisterio la especialidad de Infantil y ésta es la tercera vez que se presenta. Ha pasado muchos nervios y estrés, pero como estoy prejubilada le echado una mano en todo lo que ha necesitado. Ella ha estado estudiando desde las ocho y media de la mañana hasta la una y media en que entraba a trabajar, y luego desde las cinco hasta por la noche, según el día».
Jessica Banegas
Hotel AHC
Natalia estaba pendiente de su hermana menor Merche, en Ingenierías Industriales examinándose. Natalia también es del gremio. «La comprendo perfectamente porque yo saqué mi plaza en la convocatoria pasada, así que aún no me lo creo». Ella es de Plasencia, su especialidad es Pedagogía Terapéutica y trabaja en un centro rural agrupado del Valle del Jerte. Su hermana estudió Magisterio en la especialidad de Educación Infantil, la vida le llevó por otros caminos y ha retomado la profesión con la idea de empezar al fin a trabajar de maestra. «Lleva unos pocos intentos, pero a veces solo vienes a firmar para seguir en la bolsa porque ella estaba trabajando de otra cosa, ya que mientras sacas la plaza hay que buscarse la vida. Es difícil que consiga entrar a trabajar ahora porque está muy abajo en la bolsa y se necesita una nota muy alta», apunta.
Natalia
Ya sacó su oposición y acompañaba a su hermana
Por experiencia y por ser hermana mayor, Natalia, que sacó plaza con 45 años, le ha dado multitud de consejos. «Mi opinión es que tienes que buscarte el futuro, pero una oposición no tiene que invalidar tu vida. Estudia mucho y trata de sacar la mejor nota posible y hacerte un hueco porque será como te saques la plaza. Hay opositores que caen enfermos porque la salud mental es muy importante y esto a veces frustra».
El calibre de la macroconvocatoria de la Junta de Extremadura, en cuya puesta en marcha se han invertido unos tres millones de euros, queda de manifiesto por todo lo que había a su alrededor, con personas desplazadas desde puntos geográficos muy dispares. Adela Tello, que vive en Cáceres, tuvo que viajar a Badajoz para hacer su examen de inglés. Como mujer de fe, confiaba no solo en su formación y su esfuerzo, también en la ayuda de la Virgen de Fátima, de la que es devota. «Ya me toca sacar la plaza», destacaba. Un acaso distinto y que se incluye en la lista de las anécdotas del día fue el de un opositor que se equivocó de tribunal. Debía examinarse en Badajoz pero se fue a Cáceres. Otros habían optado por quedarse en algún alojamiento.
«Tenemos el hotel lleno desde hace meses. Si hubiéramos tenido cuatro plantas de habitaciones también las llenamos», relataba Jessica Banegas García, del Hotel AHC, situado en las inmediaciones del campus cacereño. Casi todos sus clientes vinieron a las oposiciones.
Beatriz Rodríguez
Opositora
Andrea Díez, se desplazó desde la Rioja. Hizo noche en un apartamento junto a su pareja. «Es de Extremadura y hemos venido caminando hasta el campus. Nos dijeron que iba a haber mucho tráfico. Casi media hora para llegar, pero está todo bien organizado», comentaba. «He llegado sobre las seis y ya había gente. No ha habido ningún problema. Han venido de forma escalonada», aclara Adrián Fermosel del sindicato Pide. Juan Manuel Jiménez, de UGT, mencionaba que la normalidad fue la tónica dominante. Sin embargo, en la Escuela Politécnica se produjo otra anécdota cuando los aspirantes de Pedagogía Terapéutica comprobaron que no funcionaba el proyector. «Pero la prueba se ha desarrollado sin problemas, a mano y con un ordenador», menciona Toñi Paredes, delegada de CSIF. Ella estaba de observadora en el Instituto cacereño Hernández Pacheco, donde un opositor se presentó con retraso pese a lo cual se le permitió la entrada.
Otra imagen fue la de más caravanas de lo habitual en la zona del campus cacereño. Algunos optaron por esa alternativa para hacer noche, y llegar a tiempo, casi a pie de aula. Otros se subieron al bus, que tenía carril preferente por la N-521. «Habíamos previsto la línea especial desde las seis de la mañana y eso ha permitido llegar a muchos opositores en la primera franja horaria de la mañana, de seis a siete. Al ampliar la línea tres se hemos acertado. Las entradas y salidas al campus y la Laboral eran el punto critico y ha funcionado el refuerzo», avanzó el concejal de Seguridad cacereño, Pedro Muriel.
Más allá de la parte docente estaba lo que las oposiciones conllevan. Con hoteles llenos y negocios de hostelería claramente beneficiados, la gran acumulación de personas también permitió ganarse un dinero extra a algunos. Era el caso de Jaime Canales y su compañera Sandra. Repartían publicidad de una academia que los contrató. También regalaban bolígrafos. Llegaron antes de las siete de la mañana y en apenas media hora se quedaron sin existencias. «Cuando vinimos ya estaba el aparcamiento lleno. Se nos ha acabado el material, así que ya nos vamos». No eran siquiera las ocho.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones de HOY
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.