Bazaga, en su despacho en Mérida, en el edificio Tercer Milenio.J. M. Romero
Victoria Bazaga: «Haremos cambios en todas nuestras marcas culturales, traigo muchas ideas»
Entrevista ·
«No conozco casi ninguno de los proyectos de hoteles de cuatro y cinco estrellas de los que habló Fernández Vara», afirma la consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes, y portavoz de la Junta
Nacida en Cáceres, empresaria desde los 16 años, Victoria Bazaga Gazapo es la consejera de Turismo, Cultura, Jóvenes y Deportes, además de portavoz de ... la Junta de Extremadura. Hija de Juan Bazaga (fallecido en el año 2011), que durante dos meses presidió la Junta preautonómica, debuta en la política tras una vida profesional dedicada al turismo. Entre otros cargos, ha presidido Fextur (Federación Extremeña de Turismo).
–La experiencia de más de treinta años en el sector privado, y sus cargos de responsabilidad en asociaciones turísticas le habrán dado para detectar los fallos de la Junta en materia turística. ¿Cuáles son?
–Cuando estás dentro, ves que no es tan fácil como te parece desde fuera. Pero sí, conozco los fallos. Otra cosa es que yo sea capaz de corregirlos.
–¿Cuáles son esos fallos?
–La burocracia, que ralentiza tanto los proyectos que a veces impide al ciudadano alcanzar su meta. Y la digitalización: lo poco que se ha hecho, no ha llegado al ciudadano. En el mundo rural en el que yo me he movido hasta ahora, era imposible acceder a la mayoría de los avances en este ámbito, ya fuera por estar en zonas de sombra en las que no hay Internet o por no saber manejarlos. En todos los sectores productivos conviven una generación muy digitalizada y otra que no lo está y con la que no se ha tenido la sensibilidad necesaria.
–¿Qué va a hacer la Consejería para solucionar estos dos fallos?
–Un 'hub'. Un centro que aglutine toda la información digitalizada y no digitalizada y al que pueda dirigirse cualquiera para obtenerla. Así garantizamos la igualdad de oportunidades.
Políticas en materia de turismo
«La Junta falla en la excesiva burocracia y en la digitalización, que no ha llegado al ámbito rural»
–¿Cuatro áreas en una misma Consejería, y además dispares entre sí, no son muchas?
–No sé si son muchas o pocas, pero yo no las veo tan dispares. Quiero crear un tejido entre las cuatro, y quiero hacer esa red extensiva a las demás consejerías. Somos la consejería más transversal, y somos también la cara más visible de la Junta, damos la imagen nacional e internacional.
–Fernández Vara dijo en la pasada legislatura que hay bastantes proyectos de hoteles de cuatro y cinco estrellas. ¿Cuántos?
–Yo no conozco casi ninguno. Hay lo que conocemos: el hotel de Cáceres (el Hilton) y alguna otra empresa que ha preguntado. Pero tampoco enfoco el turismo en la región como algo reducido a hoteles de cuatro y cinco estrellas. Debe haber también campings, albergues, sitios para caravanas, casas rurales... Para que venga cualquier persona. Además, Extremadura goza del privilegio de tener muchas categorías de alojamientos en su ley, y esto nos diferencia de otras regiones.
–La Junta tiene su propia red de hoteles: las hospederías. ¿Cambiarán algo en ellas?
–Tenemos que hacerlo. Lo primer es saber su situación, cuánto nos cuestan, qué ofrecen, su rentabilidad... Esta Consejería tiene unos activos tremendos: hospederías, palacios de congresos, albergues, campamentos... Hay que hacer cambios radicales en la gestión de todo esto, que cuesta mucho mantener. He pedido una especie de auditoría, solo para mí, no para publicarla. Y con las hospederías, hay que hacer un trabajo que no salpique al resto de establecimientos.
–Dice que no hay datos de gestión. ¿Debería haberlos, no?
–Los he pedido. Vamos a ver qué pasa. Ahora no podría decir cuántas personas pernoctan en las hospederías o el precio medio de sus habitaciones, ni siquiera cuál es la política de las hospederías.
–¿Ha habido un poco de descontrol con las hospederías?
–Era una patata muy caliente, algo muy difícil de manejar. Son muchas, en edificios con sus problemas y sus gastos de mantenimiento, y en un sector que es muy ágil, en el que el pequeño empresario se adapta fácilmente y las hospederías no tanto. Hay algo de oscurantismo, pero también es verdad que no son fáciles de manejar las hospederías.
La red de hospederías de la Junta
«Son muy difíciles de manejar, pero ha habido oscurantismo con ellas, hay que hacer cambios»
–Hay quien opina que el turismo no genera ni los ingresos ni la mano de obra suficientes como para ser un motor de desarrollo. ¿Está de acuerdo?
–De Extremadura, no es su gran motor económico porque no tenemos infraestructuras de transporte para serlo. Sin ellas, yo no puedo garantizar el crecimiento. Tengo que garantizar el no ir para atrás. Si lo juntamos a la cultura, las nuevas inversiones o las energías renovables, sí puede ser una parte del motor de desarrollo.
–Extremadura tiene un único aeropuerto y con pocas conexiones directas, y un tren famoso en España por sus averías. ¿Hasta qué punto esto es un hándicap para atraer a turistas?
–Ni el aeropuerto ni el tren forman parte de nuestras infraestructuras turísticas. Incluso nos pueden hacer daño, porque nos pueden ver como esa región incapaz de tener una buena comunicación en tren. En todo los años que he estado en el sector privado, ningún compañero puso en su web los horarios de trenes o del avión. Hemos vivido de espaldas a estos medios. Ahora intentaremos hacer algo en este sentido, pero sin mucha esperanza en que esto cambie en poco tiempo, la verdad.
–¿Por qué?
–Porque necesitamos una infraestructura de tren rápido, y unas conexiones por carretera con el resto de regiones. El aeropuerto debe intentar atraer turistas desde donde tiene que traerlos. Un viaje de Badajoz a Egipto para pasar la Nochevieja beneficia a la región, pero de Egipto no van a venir aquí a pasar un fin de semana. Tenemos que trabajar todos en el mismo pentagrama. Si algo he descubierto desde que estoy en la Junta es la cantidad de iniciativas inconexas que tenemos en todo lo que hacemos. Y eso es trabajo, gasto de recursos y fracaso.
Bazaga, durante una comparecencia en la sede de la Junta, el pasado agosto.
Hoy
–¿Falta profesionalidad en la hostelería, camareros formados y expertos y recepcionistas que hablen por lo menos inglés?
–Faltan porque quien más hablan idiomas son los jóvenes y se nos van. Profesionales tenemos, aunque insuficientes porque no los hay casi ni en España ni en Europa. Porque el turismo ha alejado al profesional. Tras la pandemia, todos hemos pensado en trabajar menos horas y vivir más, y en hostelería y turismo se trabajan muchas horas y cuando los demás descansas.
–¿Qué van a hacer para intentar que los jóvenes no emigren?
–Muchas cosas. De momento, escucharlos y entenderlos. Y crear un escenario en el que se sientan a gusto. Porque si no lo están, se van, y hoy es muy fácil irse, no es como antes. Estamos trabajando con la directora del Instituto de la Juventud (Raquel Martín Bellot), que es una mujer extraordinaria. El joven necesita vivienda y trabajo. Y formación. Y tenemos que atraer el talento.
–Podría atraer mano de obra y por tanto jóvenes, el proyecto de Elisyum City, pero ¿se lo cree?
–Me gustaría conocerlo más detalladamente. Me cuesta un poco creer que inversiones de ese tamaño puedan llegar. No porque Extremadura no se lo merezca ni sea el sitio adecuado, sino porque tenemos que ver pasos.
–¿Se ha encontrado sorpresas en los cajones? Deudas desconocidas, proyectos parados...
–Casi todo me pasó en la primera semana. Juré el cargo un viernes y el lunes tenía en mi móvil particular un WhatsApp de una madre cuyo hijo estaba en un campamento en el que ese día no iban a desayunar ni comer ni cenar. Me senté con la presidenta a solucionarlo. Ella conoce la administración de maravilla y supo mover las teclas. Ni 24 horas después, tenía el expediente de un campamento que estaba sin seguro, y luego otro que estaba sin autobús, y otro que se había cerrado cuando los padres ya habían pagado las matrículas... Tenía un montón de cartas de la Dirección General de Turismo anunciando inversiones que yo no conocía. Me he encontrado muchas sorpresas, y eso que traté de trabajar con los que se iban y que me dijeran en qué situación nos encontrábamos.
Los campings de la Junta
«Vamos a intentar reabrirlos todos, y los que no se pueda, habrá que cerrarlos definitivamente»
–¿Reabrirá la Junta sus campings?
–Vamos a intentar reabrirlos todos. Y los que no se pueda, habrá que cerrarlos definitivamente. Hay varias formas de gestionarlos. Es muy triste encontrarse campings y albergues sin abrir, cuatro palacios de congresos sin oferta gastronómica ni aparcamientos... Hay que ir tomando decisiones, aunque los fondos son los que son. Buscaré el equilibrio. El territorial y entre las empresas, que todas ellas puedan beneficiarse del gran cliente de Extremadura, que es la Junta.
–Hace dos años se anunciaron restaurantes para los palacios de congresos de Badajoz, Mérida y Plasencia. ¿Qué hay de eso?
–Ahora hay que ver qué hay de todas las cosas que se anunciaron. Y qué estamos a tiempo de hacer, por los plazos europeos. Porque hay trámites que no nos podemos saltar. Me da miedo perder siete millones. Fuera de Extremadura, cualquier palacio de congresos está abierto todos los días, con oferta gastronómica y seguramente alguna pequeña tienda, una exposición, algo que haga al edificio atractivo y rentable. Un palacio de congresos no puede estar cerrado más de trescientos días al año. Y hay que dotarlos de personal.
–¿Qué le pareció que el Ayuntamiento de Talayuela (PP y Vox) cancelara una obra de teatro que denunciaba la violencia machista?
–No puedo ni debo meterme en las programaciones culturales de los ayuntamientos. El de Losar de La Vera (PP y Vox) sí la representó. En esta Consejería no ha habido vetos ni los va a haber. Lo que no podemos es financiar obras de arte o películas que no vaya a ver nadie. Porque el dinero no es mío, sino de los extremeños. Y es para mejorar su calidad de vida.
«Lo que no podemos hacer es financiar obras de teatro o películas que no vaya a ver nadie»
-¿Tiene sobre la mesa algún gran proyecto en el ámbito cultural?
– Queremos hacer una gran industria de la cultura, porque la cultura, si no es industria es solo un conjunto de acciones inconexas para entretener a la gente. Si es industria, genera enormes beneficios: atrae talento, fija población, anima corrientes de pensamiento que pueden hacer cambiar el perfil de un territorio... Tenemos mimbres, pero nos falta ser industria. Hace falta una oficina que genere proyectos importantes. En breve, sacaré la ley de mecenazgo, para que la responsabilidad social corporativa de las empresas vaya a la cultura y no solo a emprendimiento y empleo. Tenemos festivales muy importantes, compañías de teatro trabajando por toda Europa.. Cada uno hace su trabajo de una manera, y todo eso hay que juntarlo para hacer una industria.
–¿Crearán alguna entidad para aglutinar eso?
–Tenemos a la Fundación Extremeña de la Cultura, que no está trabajando como debería. Cultura es la única área de las cuatro de la consejería que no tiene una dirección general sino una secretaría general, que es un escalón superior. Crearemos una oficina de proyectos culturales. Para dar apoyo técnico a los ayuntamientos. Y para asistir al empresario.
–Festival de Teatro de Mérida, Womad de Cáceres, Orquesta de Extremadura... ¿Harán algún cambio en alguna de las marcas de la cultura regional?
–En todas. He intentado saber cómo están, sus fortalezas y debilidades. He traído a la Consejería a un equipo de empresarios que estaban en activo en sus sectores hasta el día antes de venirse a trabajar conmigo. Traigo muchas ideas. Haremos cambios cuantitativos y cualitativos. Somos un gobierno de cambio. No tendría sentido haber venido aquí para hacer lo que ya se hacía.
–La Editora Regional también fue una marca reconocida. ¿Qué harán para que la recupere el prestigio que tuvo?
–Trabajar, ser selectivos, buscar proyectos realmente interesantes. En mi equipo hay tres escritores: el secretario general técnico (José Luis Gil Soto), la nueva responsable de la Fundación (Carmen Sánchez Risco) y el responsable de la Editora (Antonio Girol). Es gente con sensibilidad y que entiende el mercado.
–Pero al responsable de la Editora no se le nombra para que escriba, sino para que gestione...
–Pero tiene un equipo. Nadie puede cuestionarse que la Editora esté en malas manos, porque tiene un equipo de funcionarios muy bueno, que bien liderado hará un gran trabajo.
–¿No cree que sería saludable que la cultura viviera al margen de los vaivenes políticos, que no se cambiaran cargos a cada cambio de partido en el gobierno?
–Sí. Por eso es importante acertar con la gente a la que traigamos, para que pueda tener continuidad. Y por eso hay gente que estaba al llegar nosotros y seguirá aquí.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.