
La corriente antimina resurge
Análisis ·
Algo se agita en la conciencia colectiva cacereña para que más de 6.000 personas salgan a la calle en la ciudad que casi nunca protestaSecciones
Servicios
Destacamos
Análisis ·
Algo se agita en la conciencia colectiva cacereña para que más de 6.000 personas salgan a la calle en la ciudad que casi nunca protestaFlotaba en el ambiente que el movimiento antimina de litio de Valdeflores había reverdecido en los últimos meses tras un largo periodo de letargo, ... pero ha sido una sorpresa, incluso para la propia plataforma Salvemos la Montaña, la gran respuesta popular en la manifestación del pasado domingo. Decíamos aquí hace justo una semana que la convocatoria iba a servir para medir la fuerza actual de los antimina, y nadie puede negar que salen fortalecidos tras el éxito indudable de esta reivindicación ciudadana contra el proyecto de Infinity Lithium. Algo se agita en la conciencia colectiva cacereña para que más de 6.000 personas hayan salido a la calle en la ciudad que casi nunca protesta por nada, y donde hay que remontarse a los tiempos del 'No a la guerra' para encontrar una movilización similar en las últimas décadas.
La gran pregunta es si un rechazo social masivo que se mantuviera en el tiempo bastaría para frenar la mina. Sobre el papel, no, o al menos no por sí solo. Si el proyecto consigue una declaración ambiental favorable, no habrá motivos objetivos para negarle el permiso de explotación. El movimiento antimina hará, por supuesto, todo lo posible para que eso no ocurra a base de recursos y alegaciones, pero llegados a ese punto su única baza sería tratar de demostrar en los tribunales que se hubiera producido alguna irregularidad grave durante el procedimiento administrativo que convirtiera la mina de litio de Valdeflores en una suerte de nuevo Valdecañas, como por cierto ha pronosticado que ocurrirá la líder de Unidas por Extremadura, Irene de Miguel.
Los gobernantes de la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Cáceres, las dos administraciones con capacidad de decisión sobre la mina, se encuentran de repente entre la espada y la pared. Por un lado tienen a la Unión Europea, con el Gobierno de España como correa de transmisión, presionando para que el yacimiento de Valdeflores, uno de los mayores del continente, comience cuanto antes a producir el hidróxido de litio que necesita la industria para reducir su dependencia de China; por otro, ven venir a a miles de cacereños, es decir, de votantes, que les advierten muy en serio de que se acabaron las medias tintas y el ponerse de perfil, les exigen un posicionamiento firme con respecto a la mina y les dejan claro que todos sus pasos serán vigilados para que no haya ni el menor atisbo de connivencia con los intereses de la empresa promotora, ya sea ocultar la mitad de la documentación del proyecto o no hacer caso de informes técnicos que ponen reparos.
Si el movimiento antimina había perdido fuelle, lo ha recuperado de una tacada con esta demostración de respaldo popular.
¿Ya eres suscriptor/a? Inicia sesión
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
La chica a la que despidieron cuatro veces en el primer mes de contrato
El Norte de Castilla
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones de HOY
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.