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Celestino J. Vinagre
Viernes, 18 de junio 2021, 07:13
Paco, o conocido simplemente como carpintero por su oficio, tiene buena mano con la madera. Su taller, en la calle San Benito, 13 es ... valorado en Barcarrota. Pero el último año de Francisco Ventura Macarro Cosmos, como figura en su DNI, no han sido precisamente conocido por su actividad laboral. Separado, con dos hijos, uno en la Universidad y otro que ronda los 15 años, vivía solo. Fue visto por última vez el 20 de marzo. La familia denunció su desaparición nueve días después.
A Carpintero (él prefiere llamarse ebanista, cuentan algunos vecinos) se le perdió la pista en este municipio (unos 3.480 vecinos) de la mancomunidad de Olivenza al que estaba unido por haberse casado con una barcarroteña. Él es de Jerez de los Caballeros, a 25 kilómetros. Ha estado casi tres meses viviendo en una cavidad, en una zona de riscos que conoce y a la que accedió por su voluntad. La Guardia Civil lo halló el pasado miércoles por la tarde.
Paco se sorprendió cuando vio a los agentes acercarse. «No sabía que me hubieran dado como desaparecido y me buscaran desde hace tiempo», les vino a decir a los guardias. Presentaba una abundante barba y, en apariencia, mostraba buen estado físico, pero fue llevado al centro de salud de la localidad para que se confirmase esta apreciación.
Hornillo y ropa
En la cueva, Carpintero, un hombre de 1,85 metros, ha cumplido 51 años. Por lo que han visto los agentes, se ha estado alimentando en aceptables condiciones gracias a que tenía un hornillo. Ahí se preparaba comida. Además, tampoco le faltaba ropa en el habitáculo que ha tenido por agreste residencia en los últimos noventa días. Precisamente ropa que vieron en medio del campo agentes de Barcarrota y Zahínos fue la pista clave para encontrarlo a las seis y media de la tarde.
En Barcarrota conocen ese paraje. Paco el Carpintero también porque le gusta pasear. Los guardias lo localizaron cerca de un conjunto de peñascos en la finca 'El Potril'. En realidad, a los barcarroteños les resulta más conocido el paraje si se les dice que está cerca de la finca El Palacio, en su término pero muy próximo a los de Salvaleón y Nogales.
Se encontraba «escondido dentro de una cueva formada en unos riscales de difícil acceso», relató ayer la Guardia Civil en nota de prensa. Lo curioso es que la finca en la que se halla es un entorno de rutas senderistas en la que no suelen faltar caminantes.
Entorno de paseantes
«Es raro que no se le haya visto nada en tres meses porque no todo el tiempo habrá estado metido en la cueva», repetía ayer un barcarroteño a este diario, sorprendido con la noticia. En todo caso, en el pueblo tenían claro que Carpintero se había ido de su domicilio por su propia voluntad.
Protección Civil. la Sociedad Local de Cazadores y, sobre todo, la Guardia Civil se han volcado en su búsqueda. Desde el 29 de marzo, cuando se puso la denuncia de desaparición, hasta el 2 de abril se organizaron tres batidas consecutivas. Se recordó entonces que su madre, que vive en Jerez de los Caballeros, tuvo problemas meses atrás para localizarlo y se pidió ayuda al Ayuntamiento. Se logró al poco tiempo.
La Benemérita enumeró ayer lo que ha tenido de movilizar para encontrar a Carpintero. Agentes de los puestos y del Seprona; perros adiestrados; equipo Pegaso (unidad para controlar el espacio aéreo), y de Seguridad Ciudadana.Y apoyados también por helicópteros de la Junta.
Lo último fue que en esta semana se unió al dispositivo dos GEAS (buzos) de la Guardia Civil. Realizaron inmersiones en el pantano El Ahijón. Allí no estaba.
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