Desde la Moto de Papel
La gran herencia en Extremadura del falangista que salvó a Miguel Hernández
Sergio Lorenzo | Cáceres
Pocos han tenido tanta suerte como el falangista Rafael Sánchez Mazas, que en 1939 salió indemne de un fusilamiento, como cuentan el libro y la película 'Soldados de Salamina'. En agosto de 1940 cayó en desgracia, dejó de ser ministro, pero antes pudo salvar la vida al poeta Miguel Hernández, convenciendo a Franco de que no le fusilara. Sánchez Mazas se arruinó, y cuando se iba a ir a Italia, el 26 de diciembre de 1940, le avisaron de que se había muerto una tía paterna y le había dejado en herencia el palacio de los Duques de Alba en Coria y miles de hectáreas de fincas que le permitieron vivir de la renta toda su vida. La herencia pasó a sus hijos. Con la venta de una finca el cantautor Chicho hizo un viaje con su familia en furgoneta hasta la India, siendo detenido al traer un kilo de hachís. El escritor Rafael Sánchez Ferlosio vivió en el Palacio, que desde el año 2019 es el Restaurante Palacio Ducal de Alba