

Secciones
Servicios
Destacamos
La Lapa tiene 284 habitantes y cuenta con cajero automático. Hay otro en Malcocinado para sus 374 vecinos y otro en Tamurejo que disfrutan 215 personas. El Cerro Gordo, con sus 5.100 pacenses según el último padrón municipal, envidia a estas localidades porque sus residentes deben coger el coche para sacar dinero. Por eso piden contar con un cajero subvencionado.
La idea la cogen prestada de la Diputación Provincial de Badajoz. Esta institución ha invertido 3,5 millones de euros para instalar cajeros en 30 localidades de pequeño tamaño que carecían de este servicio o que lo perdieron por la reducción de oficinas bancarias. Para lograrlo, la institución provincial firmó un convenio con la Caja Rural de Extremadura.
Diputación corre con el gasto de la instalación, el alquiler del cajero y el mantenimiento de estos puntos durante cinco años mientras que los ayuntamientos ceden un espacio para instalarlo. Esta medida ha beneficiado a unos 13.000 vecinos además de los visitantes y turistas que pasan por estas localidades.
El Cerro Gordo quiere lo mismo. Este barrio tiene a cinco kilómetros el cajero más cercano. En coche, según detallan los vecinos, se tardan unos 40 minutos en ir y volver para sacar dinero. «Si tienes la suerte de aparcar relativamente pronto. Como para tener una emergencia», se lamenta María Gómez, vecina de esta urbanización.
El sistema es aún más complicado para los que no tienen coche. «Imagínate que no tienes esa posibilidad y tienes que coger el autobús solo porque necesitas efectivo, porque tienes que pagar algo, pues tienes dos horas por delante para conseguirlo», añade Gómez.
Ante esta situación la Asociación de Vecinos del Cerro Gordo lleva años negociando con distintas entidades financieras para que coloquen un cajero en el barrio, aunque sea sin oficina, pero ninguna ha aceptado. Por esa razón han decidido fijar su objetivo en las instituciones. Antonio Osorio, presidente de esta agrupación vecinal, asegura que le han pedido a la Diputación Provincial que les incluya en su proyecto. El problema, añade este pacense, es que no es competencia de este institución, ya que su labor se centra en las localidades de menos de 20.000 habitantes. «Quizá si fuésemos una pedanía, tendríamos posibilidades, pero como somos un barrio, aunque muy alejado del centro, no les corresponde».
Desde la DiputaciónProvincial indican que su iniciativa va dirigida a pequeñas poblaciones sin entidad bancaria. «Esa condición indispensable no es aplicable a Cerro Gordo, barrio de la ciudad más poblada de Extremadura», añaden. Así mismo aseguran que no han recibido una petición oficial de esta urbanización.
Osorio apunta a que otras instituciones, como el Ayuntamiento o la Junta, podrían retomar la idea y promover la subvención de un cajero que, según resalta, beneficiaría a muchos vecinos. El representante vecinal señala que, más allá de las cifras del padrón, calculan que su población supera las 7.000 personas.
«Nos hemos informado y un cajero supone un gasto de unos 40.000 euros más el mantenimiento. Creo que se puede asumir para dar un servicio a un barrio que realmente lo necesita».
Osorio añade que, debido a la distancia con respecto al centro, este barrio siempre ha tenido dificultades para lograr los mismos servicios que otras zonas de la ciudad y que contar con un cajero automático es una de las necesidades más apremiantes por las incomodidades que sufren los vecinos en su día a día.
«A día de hoy aún hay muchas cosas que debes pagar en efectivo, pequeñas cantidades. Poco a poco tenemos comercios en el barrio, pero nos obligan a salir fuera simplemente para poder usar un cajero automático», se queja Manuel Alfaro, otro vecino.
Aunque la iniciativa es de los vecinos del Cerro Gordo, su idea podría extenderse a otros barrios de la ciudad. Además de esta urbanización, carecen de cajero en el Cerro de Reyes, Ciudad Jardín, Suerte de Saavedra, la barriada de Llera, La Pilara, La Paz y el Cerro de San Miguel.
En algunos casos, como los ejemplos de La Paz y Llera, los cajeros se han cerrado recientemente debido a la reducción de oficinas financieras. Otras zonas nunca han contado con este servicio y, en su mayoría, tampoco tienen una alternativa cercana.
Hay distritos de la ciudad donde sí se han encontrado soluciones a la desaparición de oficinas. Por ejemplo, en Padre Tacoronte, los vecinos del Gurugú, El Progreso y Las 800 se movilizaron para impedir el cierre de la única oficina bancaria. Lograron mantenerla, aunque con un horario más reducido.
En las Vaguadas también cerró una entidad bancaria, pero tienen cajero. Uno de los pocos independientes que hay en la ciudad. Eso sí, está en el centro comercial, por lo que solo está disponible unas horas al día y cierra los domingos.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Favoritos de los suscriptores
Recomendaciones de HOY
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.