El meditático juicio por el robo de la 45 botellas en el hotel-restaurante de Atrio, en Cáceres, ha concluido poco antes de las 13. ... 30 de este miércoles en la Audiencia Provincial de Cáceres. Mientras la Fiscalía considera que «ha quedado acreditado» sin dudas que los detenidos son los autores del robo que se les imputa, «aunque no hay pruebas directas», la abogada defensora, Sylvia Córdoba, ha pedido que se declaren nulas las pruebas practicadas y, además, ha solicitado al tribunal una sentencia absolutoria para los acusados y que emita su puesta en libertad de forma inmediata.
Publicidad
Para atender esta última petición, ha explicado Córdoba, no hará falta esperar a que se falle la sentencia. El tribunal, ha proseguido, deberá decidirlo a lo largo de esta jornada de miércoles o la de mañana.
Antes de llegar a las conclusiones, cinco peritos han explicado las pruebas practicas en el caso. Las más llamativas han sido las indicaciones realizadas sobre los restos de ADN encontrados en la habitación número 107 de Atrio, que fue en la que se alojó la noche del 26 al 27 de octubre de 2021 la pareja formada por Constantín Gabriel Dumitru y Priscila Lara Guevara. Según han indicado dos agentes de la Policía Científica de la Comisaría General de Madrid, encargado de analizar los restos, se han encontrado muestras de ambos en el wc. Había células de ella en el pulsador de la cisterna y en la tapa. Y restos de él en la tapa. Se encontraron, además, restos de una tercera persona que no ha podido ser identificada.
¿Se podría concluir que queda demostrada la presencia de los detenidos en esa habitación de hotel la noche de los hechos? No al cien por cien, tal y como ha insistido Córdoba. La cuestión es que, según ha relatado la agente consultada, estos restos pueden ser trasladados de un sitio a otro. Aunque para que den positivo debe de haber una gran cantidad de células, algo que es más fácil que ocurra cuando las personas están en el lugar de los hechos.
Publicidad
La sorpresa ha llegado en el derecho a la última palabra, cuando el acusado ha hablado por primera vez y se ha dirigido al tribunal. «Me duele la cabeza de pensar que un hotel de cinco estrellas y dos Michelin con unos vinos tan importantes no tenga cámaras dentro de la bodega. Si se han sustraído tantas botellas y a nosotros nos detienen nueve meses después, por qué no han encontrado ninguna foto ni ninguna conversación negociando directamente con esas botellas. ¿Dónde están las botellas?, me pregunto yo también que soy el ladrón. Quisiera saber dónde están», ha manifestado a modo de crítica hacia el proceso.
Primer mes sólo 1€
¿Ya eres suscriptor? Inicia sesión
Te puede interesar
Publicidad
Utilizamos “cookies” propias y de terceros para elaborar información estadística y mostrarle publicidad, contenidos y servicios personalizados a través del análisis de su navegación.
Si continúa navegando acepta su uso. ¿Permites el uso de tus datos privados de navegación en este sitio web?. Más información y cambio de configuración.