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R. P.
Mérida
Viernes, 28 de febrero 2025, 18:53
Que cada salida no se convierta en un déjà vu depende única y exclusivamente del Mérida. Pero para ello debe pulir su gran error: ... el de defender mejor. A veces más concentrado, a veces más intenso, a veces más inteligente. Pero, en definitiva, defender mejor. Por eso la clave está más en él que en el otro, aunque el otro sea el colista como hace quince días el Intercity o abra los puestos de descenso como esta vez el Algeciras. «El problema está identificado», reconoce Sergi Guilló, «y es algo en lo que hemos hecho mucho hincapié para solucionarlo».
«Lo que me preocupa es cómo nos situamos cuando atacamos para seguir asumiendo los riesgos que queremos asumir y que el rival no nos haga daño en las transiciones». Ahí está la clave, porque el equipo no va a moverse un ápice en su idea de juego. «Debemos de mejorar el repliegue o en la presión tras pérdida, porque no vamos a cambiar el estilo. Mi central no va a meter un pelotazo y mi equipo se va a meter en su campo. Eso no lo valoro. La forma de arreglar la sangría de goles es otra, no ver a un Mérida diferente al que hemos visto hasta ahora».
La solución pasará, por ejemplo, porque los laterales no se descuelguen tanto si la jugada no es tan limpia. O apretar mucho más intenso justo tras pérdida. O dar más pases en la salida de balón para que el equipo se junte y, en caso de error, estar todos en distancias más cercanas. «Porque voy a seguir queriendo que mi mediocentro se descuelgue un poco o participe mucho del juego, que cambiemos las estructuras de ataque y haya mucha movilidad de nuestra gente de arriba…», insiste el técnico emeritense. «No podemos pensar que, por una mala racha de resultados, este estilo es el culpable y que lo que nos ha valido antes y nos ha llevado hasta donde estamos ya no nos valga».
Tampoco ayuda que no estén en la medular los dos jugadores con más piernas y más intensos del equipo, como Juanjo Sánchez y Busi, una semana más las dos únicas bajas del conjunto romano junto a Jack Beer, que está en su país con permiso del club por asuntos personales. Sin ellos dos, muy físicos ambos y que se caracterizan por su agresividad en la presión, al equipo le cuesta mantener la idea que lo llevó en la primera parte del campeonato a la zona alta. Con Saúl fijo en el pivote, hay que decantarse por Ganet o Miki como su acompañante y por Beneit, Doncel o Carvalho como su mediapunta. Justo ahí y en la pareja de Ismael Athuman en el eje de la defensa se concentran las dos únicas incógnitas del 'once' de este sábado.
Algeciras CF:
Lucho García; Paris Adot; Arnau, Aleix Coch, Tomás Sánchez; Mario Fernández, Pablo Larrea, Celorio; Juan Hernández, Diego Esteban y Escudero.
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Mérida UD:
Palomares; Felipe Alfonso, Athuman, Falcón, Nil; Saúl, Miki, Beneit; Liberto, Doncel y Eslava.
Árbitro: Fernando Bueno Prieto, del comité madrileño.
Estadio y hora: Nuevo Mirador (18.00).
«Ismael juega porque está dando buen nivel y porque, por características, es el que me sirve para más escenarios. Su acompañante lo elegimos, primero, por el estado de forma y, segundo, por el que mejor me venga al plan de partido», explicó Guilló la primera incógnita. «Y claro que es una posibilidad volver a juntar en la mediapunta a Liberto, Doncel y Álvaro, porque cuantos más minutos pasen en el campo tres de nuestros jugadores más desequilibrantes, mucho mejor. Pero también me está gustando lo que veo de Carvalho. Y Beneit puede dar también un paso adelante en esa posición, que es la más natural para él. Tengo bastante para elegir», desveló sobre la segunda.
Lo que tiene claro el equipo, a tenor de la mala dinámica del Algeciras (un punto de los últimos quince en juego y una victoria en las últimas ocho jornadas), es que le conviene un partido largo. Es decir, no darle a un rival tan necesitado tantas facilidades como las que dio en su última salida al colista Intercity. «Si el resultado no les acompaña al inicio, pueden ponerse más nerviosos. Tenemos que jugar con estas situaciones. Al jugar fuera y ellos en casa, tienen más presión ellos que nosotros».
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