

Secciones
Servicios
Destacamos
«Eso de la memoria histórica es que los republicanos perdieron la guerra y ahora quieren hacernos creer que la ganaron», explica ella. «Y gracias a Dios que la perdieron, porque si la hubieran ganado ahora estaríamos como en Cuba», contesta él. Esta es una conversación que escuché por accidente en la terraza de un bar al día siguiente de la exhumación de Franco del Valle de los Caídos. Una opinión similar sostiene el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, José Luis Concepción, en una entrevista con 'El Norte de Castilla'.
Son muestras de que, amén de los restos mortales del dictador, aún quedan restos vivientes del franquismo, sus nietos y biznietos políticos, esos que antes se refugiaban en el PP y ahora han encontrado en Vox un altavoz sin complejos. Unos restos vivientes que ha removido, junto a la sentencia del 'procés' y los disturbios que ha provocado en Cataluña, el traslado de la momia del caudillo a Mingorrubio, donde ya duerme el sueño de los injustos junto a su mujer, Carmen Polo, mientras que miles y miles de represaliados por el franquismo esperan en cunetas y fosas comunes a que se les haga justicia y se les dé digna sepultura, la que sí ha podido tener por segunda vez su verdugo. La democracia ha puesto, por fin, a Franco en su sitio;ahora urge que sus víctimas ocupen el lugar que les corresponde.
Ya decía el filósofo alemán Walter Benjamin que «es más difícil honrar la memoria de los sin nombre que la de los famosos» y que «a la memoria de los sin nombre está consagrada la construcción de la historia». Según el escritor e ilustrador Frédéric Pajak, Benjamin quería rehabilitar la voz muda de los excluidos de la historia. Para él, el pasado tenía dos caras: un pasado reservado a los vencedores, que se celebra y enseña, y un pasado abandonado a los vencidos, que se niega y olvida. Al recalcar que «nada de lo que haya acontecido se ha de dar para la historia por perdido», reivindicaba el deber de memoria para con los perdedores de la historia, los vencidos.
Para el filósofo español Reyes Mate, el deber de memoria nace en 1945, con la liberación de Auschwitz y otros campos de exterminio nazis. Los supervivientes coinciden en gritar: «¡Nunca más!». Esa barbarie no se podía repetir y proponen como antídoto la memoria, el deber de recordar. Uno de los mejores amigos de Benjamin, el también filósofo Theodor W. Adorno, lo formulará como un nuevo imperativo categórico: que los hombres orienten «su pensamiento y su acción de modo que Auschwitz no se repita, que no vuelva a ocurrir nada semejante».
Y si queremos que esa historia no se repita no hay que empatizar con los vencedores, lo que, como advertía Benjamin, beneficia siempre a los dominadores del momento, sino con los vencidos, con su sufrimiento, y cambiar la lógica política dominante que conduce a la barbarie: que el sacrificio de los débiles es inevitable para el progreso de la historia, que, como sostenía Hegel, «las grandes figuras históricas tienen que aplastar muchas flores inocentes, destruir por fuerza muchas cosas a su paso».
Y para tener siempre presente ese pasado que no debemos repetir es necesario conservar Auschwitz o el Valle de los Caídos como lugares de memoria de las víctimas, como desasosegantes faros. La memoria no es una reinvención del pasado como claman los herederos de los vencedores, es una vacuna contra el horror y el paso imprescindible para lograr una verdadera reconciliación. Porque el olvido no cicatriza las heridas, solo las oculta. Es una memoria compartida la que las cierra.
Publicidad
Publicidad
Te puede interesar
Publicidad
Publicidad
Recomendaciones de HOY
Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.
Reporta un error en esta noticia
Comentar es una ventaja exclusiva para suscriptores
¿Ya eres suscriptor?
Inicia sesiónNecesitas ser suscriptor para poder votar.