Borrar
Los compañeros soldados del fallecido esperan en la orilla tras el hallazgo. J.M. ROMERO
Sucesos de Extremadura

Los buzos sacan el cuerpo del bañista de Proserpina tras tres días de búsqueda

El hallazgo fue en el centro de la 'charca', a más de ocho metros de profundidad y en el área marcada por uno de los testigos

A. GILGADO

Martes, 3 de agosto 2021, 12:03

Los buceadores de la Guardia Civil sacaron este martes del fondo del pantano de Proserpina de Mérida al bañista que se ahogó el sábado por la tarde.

Hallaron el cuerpo sobre las once y media de la mañana a ocho metros y medio de profundidad, en el centro de la charca y a poco más de cincuenta metros en línea recta desde la orilla del chiringuito y el embarcadero de hidropedales, la referencia principal con la que han trabajado los agentes. Tres días de intenso trabajo para los siete buzos del GEAS (Grupo Especial de Actividades Subacuáticas) que buscaron a oscuras, en un fondo sin visibilidad por el lodo.

Según explicó Carlos Núñez Bravo, el jefe del operativo de la Guardia Civil, aunque sin corrientes y con poca profundidad, lo más complicado fue moverse en el suelo opaco por el fango. Ese fue su primer balance, pocos minutos después de levantar el operativo con el que habían trabajado en el agua.

La búsqueda se planificó desde el primer momento según las referencias que dio un testigo que acompañaba a la víctima cuando se hundió.

Los agentes recorrieron bajo el agua todo el trayecto que habían hecho desde que salieron de la orilla tirando cuerdas lastradas, haciendo calles imaginarias, uno a cada lado y barriendo cada cien metros.

Como no se ve nada, las calles del fondo debían ser muy estrechas para avanzar con la seguridad de que se peinaba todo lo que se rastreaba. Cuerdas, palos de madera y bombonas de oxígeno son las herramientas habituales en estas búsquedas, junto a una barca de apoyo en la superficie.

Colaboró también este martes un vecino de Proserpina. Pescador habitual y conocedor de la charca, rastreó cerca de los buzos con un sónar buscando alguna pista. No localizó el cuerpo pero la Guardia Civil agradeció su colaboración desinteresada. Según explicó Carlos Núñez Bravo, el jefe del operativo de los GEAS, en todo momento trabajaron con las referencias de los testigos y la zona en la que hallaron el cuerpo se encontraba en el área previsible teniendo en cuenta estas indicaciones. Fueron avanzando a oscuras hasta encontrarlo.

Los familiares más cercanos no se habían movido de la charca desde el sábado por la tarde, cuando se dio la alarma.

Pasaron casi setenta y dos horas en uno de los chiringuitos cerrados al público y acompañados siempre por voluntarios de Cruz Roja. En cuanto se conoció el hallazgo se acercaron hasta la zona acordonada amigos y otros familiares de Cáceres, donde residía el bañista ahogado.

El equipo forense estudia ahora qué pudo ocurrirle a un soldado profesional de menos de cuarenta años y en buena forma física para que el sábado, sobre las cinco y cuarto de la tarde, se hundiera de repente sin poder remontar hasta la superficie cuando se bañaba junto a su familia cerca de la orilla y hacía fotos a los amigos que estaban montados en el hidropedal.

El jefe de los GEAS explicó ayer que en estos casos resulta muy difícil determinar las causas del ahogamiento sin un estudio forense previo.

Sobre la una y media fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Badajoz. A las dos y media ya no quedaba rastro del operativo que se montó en Proserpina desde el sábado.

Se despejó la orilla de coches de la Cruz Roja y se abrió el camino perimetral a caminantes y ciclistas.

Los compañeros militares del fallecido que habían estado colaborando con la Guardia Civil también recogieron sus vehículos. Entre Guardia Civil y Policía Nacional más de treinta agentes han colaborado en la búsqueda, aunque todo el trabajo se ha centrado en la labor que hacían los buzos en el fondo del pantano. Han ido palpando a ciegas teniendo como guías las cuerdas y moviéndose con mucho cuidado para no levantar el cieno del fondo. Proserpina cuenta con socorristas de Cruz Roja durante los fines de semana de verano por la afluencia de bañistas que acuden en julio y agosto. La más concurrida, donde se ha encontrado a la última víctima, es la de los chiringuitos.

Esta funcionalidad es exclusiva para suscriptores.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios

hoy Los buzos sacan el cuerpo del bañista de Proserpina tras tres días de búsqueda